Regalo
Hoy estoy agotada. El insomnio me persigue desde hace días de forma implacable. Mi espalda ha vuelto a hacerse nudos por todas partes, y ni una vida entera saludando al sol en mis clases de yoga sería capaz de deshacerlos.
Mucho trabajo de planificación imposible y bastante desagradecido se junta a otro tipo de preocupaciones personales de las que hablaré solamente en mis pequeños poemas sin rima, en mis naderías. Alguna saldrá. O más bien, algunas van saliendo.
Pero hoy no quiero hablar de mí, de mis quejas que me hacen querer matar a mi jefe que asume que todos tenemos que aparcar nuestras vidas para darle servicio. De la carga que supone gestionar un gran equipo de trabajo con sus circunstancias, con el que me convierto en jefa, terapeuta, animadora y filósofa. Aunque de satisfacciones. Si de algo estoy orgullosa es de haber conseguido que un equipo heterogéneo funcione como tal; como un verdadero equipo. Mi filosofía de trabajo siempre ha sido generosa e inconformista. Comprensiva y un poco emocional. Algunas veces pierdo los nervios, pero creo saber pedir perdón cuando hace falta. Y suelto rollos filosóficos sobre compartir e inconformismo. Sobre mi particular visión de como deben ser las cosas. Mi jefe dice que ahora todo el mundo quiere viajar en el departamento a sitios raros, pero espero que aparte de eso logre transmitir algo más, aparte de la indignación que debería comerme cuando percibo injusticias que no puedo tolerar. Supongo que le pongo pasión al asunto. Aunque muchas veces el tema en cuestión me importe un bledo. Esto desgasta mucho y muchas veces, trastoca mi sueño y me vuelve irritable. Yo lo sé y lucho por evitarlo. No siempre con éxito.
En mitad de una vorágine de trabajo, inducida por la mala organización de la que somos víctimas, tenía una conversación con mi querida Elenilla. Un pedazo de mujer en la treintena que lleva casi diez años luchando con un cáncer muy rebelde. Una guerra durísima que ella llena de pequeñas batallas vencidas. Con el campo más minado. Con la ciudad llena de grietas y cicatrices. Pero viva. Llena de proyectos y amores. Con un marido que la adora y una cría recién adoptada en Vietnam. Ahora solo piensa en ella. En sus dientes saliendo y sus catarros. Olvidándose de su ser para preocuparse de otro. Pero ayer tenía una mala noticia que darnos. La batalla es cada vez más dura y nos derrota a los demás antes que a ella.
El día anterior había estado yo quejándome. Jefa llorona, qué le vamos a hacer. Y hoy teníamos otra clase de terapia, mucho más dificil. Frente a frente, sentadas en mi despacho, hablando de la vida y de la muerte, cada datos se hace banal, cada pataleta se convierte en absurda y cada informe podría ser papel mojado para tirar a la basura. Me dice que la vida es un regalo y que ha que tomársela como tal. Que es bueno quejarse y llorar por pequeñas cosas sin perder la perspectiva, porque eso signifca que estás vivo, que pones pasión en lo que crees. Ella también es así. Pero que cuando lleguemos a casa seamos conscientes y nos tomemos la vida como un regalo. Porque eso es lo que es.
Esta mañana me levantaba con la muerte de Steve Jobs y sus maravillosos discursos inspiradores. En los que hacía hincapié en la importancia de percibir lo efímero de la vida para darnos cuenta de lo poco que tenemos que perder respecto al resto de cosas y así animarnos a vivir con pasión, asumiendo retos y sin miedo. Un tipo creativo e inspirador. Que asumió la vida como un regalo.
Un regalo con el que hacer millones de cosas buenas.


Fefo dijo
Se sufre, verdad? Es lo que tiene la pasión por las cosas, que te tienen en vilo... Que siempre están ahí. Pero por otro lado yo no conozco otra forma de vivir si no es haciendo lo que mejor se hacer, haciéndolo de la mejor manera, como decía steve, al fnal del día, te acuestas sabiendo que has hecho lo mejor posible tu trabajo y eso poco a poco, cambia el mundo. Yo he sufrido una muerte reciente... Y como dices aprendes a valorar muchas cosas...pero al contrario de lo que pensaba, he perdido el miedo. La muerte es algo que pasara sin excusas por nuestra vida. Por eso aunque sea duro, quiero disfrutar de esta pasión que me da la vida, hasta que me la quiten. Tu no? Gracias por tus blogs, cada día me gustan mas
7 Octubre 2011 | 01:05 AM