Gracias Nor
Vengo de tomarme el último gin-tonic contigo y mañana tengo que madrugar. Hacía tiempo que el cuerpo no me pedía escribir recién llegada de copas, con el espíritu caliente y el alma libre.
Hoy lo siento así. Porque me has vuelto a emocionar con esas conversaciones que tenemos de alma a alma, de corazón a corazón, de razón pura a razón pura. Y te lo agradezco infinito. Por ser así. Por buscar de forma honesta y natural el crecer como persona, vencer barreras y ser feliz.
Por no tener miedo. O por tenerlo y saber vencerlo, que es lo que hacen los valientes, que lo primero es de inconscientes. Por saber creer en mí más que yo misma y visualizarme en futuro que yo percibo incierto y lleno de pánico. Porque hoy me he visto a través de tus ojos y he creído en mí y en lo que pronto haré.
Y te agradezco infinito que estés aquí conmigo, haciéndome ver lo que yo no veo y dándome el punto de vista masculino. Eso sí, de hombre generoso y evolucionado. Sincero y real.
Me encanta tu actitud. Nuestra tardía y radical valentía. Aquí estaré para cuando te caigas. Para que me cuentes tus avatares con las mujeres y con la vida. Filosofando sobre todo. De política a religión y hoy por primera vez hasta hablando de la bolsa, yo que nunca hablo de trabajo. Pero sobre todo, hablando del corazón. De nuestras peleas para dejar fluir este torrente, contenido por años de desarrollo personal centrado en la razón y el intelecto, de dejarnos la piel en trabajos que ahora vemos con relatividad satisfecha, pero con el vacío del tiempo que nos quitaron para amar, para ser nosotros mismos y guiarnos por la poesía y la acción, por la música y el teatro.
Quiero dar también gracias a Honey, a mi Honey que soy yo un poco camuflada, que permitió que surgiera este conocimiento más profundo en el que hoy nos encontramos.
Es un privilegio que seas mi amigo con mayúsculas. Esta noche me siento bien, siento el rumbo luminoso y sereno. De pronto me he visto desde fuera, y resulta que soy mejor que vista desde mi propio ombligo, y ha resultado todo un descubrimiento.
Gracias por darme fuerza. Gracias por tu amistad. Te adoro.


Fefo dijo
Como envidio eso que dices, como lo sientes y sobre todo en el momento en el que lo escribes, que esta cerca de lo que llaman felicidad (y yo satisfacción).
Hace tiempo tuve eso que tu hoy celebras... Pero el tiempo, las mentiras y los intereses, mataron lo que mas vale de las personas: la confianza.
Aun asi, no niego volver a encontrarlo, y por eso sigo dando antes de recibir. Es la única forma que conozco de que esto vuelva a pasar.
Mientras me planteo si será o no será posible, vas y escribes esto. Gracias... Me has demostrado que existe y que funciona.
.... Sigo
3 Octubre 2011 | 01:23 AM