Vigoréxica
Hoy me he dado cuenta de que debo ser un poco vigoréxica. No soy musculosa ni me veo haciendo fitness con unas mallas de licra color azul eléctrico mientras levanto la pierna de forma arrítmica y enseño mi sonrisa Profident, producto de algún blanqueamiento dental. Esa es la imagen que aparece en mi mente anexada con la semántica de esa palabra. Pero debo de serlo en un grado relativo. Como mis vicios casi inexistentes, siempre son demasiado moderados.
Digamos que me di cuenta de mi vigorexia por mi vagancia. Por el mal sabor que se me queda cuando, después del trabajo no he pasado por alguna actividad física que me deje sensación de desfogue, sudor o estiramientos infinitos. Hoy pensaba ir al gimnasio o a nadar, hacer algo. El yoga tendrá que esperar unos días hasta que se me pase el golpazo de la muñeca. De momento, no me permite saludar al sol como se debe, y así no merece la pena. Al final va a resultar que voy a echar de menos a mi profesor de baile, a ese que he querido matar unas cuantas veces, simplemente para sobrevivir y salir entera de alguna de sus clases. Y parece que esa sensación de bailar en una sauna, el agobio de no perder una sola clase para no corretear perdiendo la coreografía buscando una fama que me da absolutamente igual, va a resultar que engancha. Y es que serán las endorfinas o como quiera que se llamen las sustancias que emanemos con el deporte, o la música o la superación, o la relajación y el abandono al que te lleva una clase de yoga, pero para mí la actividad física resulta imprescindible.
Y cuando no lo hago, me dedico a escribir post absurdos que me contraen la espalda pero me hacen hacer estiramientos con la mente, o meditar de una forma particular. Así de esta manera tontorrona.
No sé si dejar el teclado y tirarme en la alfombra a realizar abdominales, o poner la música a tope y ponerme a bailar.
Aunque creo que me voy a tolerar estar cansada. Tirarme en el sofá y hacer el vago un rato.
Total, soy una vigoréxica de pacotilla.


Fefo dijo
En eso nos parecemos. La forma mas fácil de dormir bien es hacer ejercicio. Yo lo hago por mi cabeza. Si no me vuelvo loco... Demasiado ruido. Y es que sin querer, tanto proyecto, tanto trabajo, tanto ruido emocional... Al final lo único que hace que todo se calle es agotaron. Yo últimamente trato de gestionar el ruido con paz. Cumo horarios, como bien, duermo lo necesario.... Hasta que el desorden ajeno rompe mi armonía y como no... Me adapto. Vuelvo a comer mal, dormir poco y trabajar mucho. Últimamente me cuesta tanto el gym... Que creo que lo que me impulse, no será la cabeza, si no el perímetro de mi cintura. Me gustan tus blogs. Gracias por escribirlos
30 Septiembre 2011 | 08:28 PM