Publicidad:
Terra
La Coctelera

Señorita Honeychurch

Como alguien que toca el piano con tanta pasión puede llevar una vida tan monótona (reverendo Beebe en "A room with a view")

21 Junio 2011

Curiosidades islandesas

Al día siguiente, decidimos seguir ruta. Yo estoy agotada porque he dormido fatal, como ahogándome por la noche. En el desayuno nos proponen subir al glaciar, que mágicamente hoy está totalmente descubierto. El Snaefellnes al alcance de la mano. No sé muy bien por qué, decidimos que no. Yo estoy agotada y quiero llegar pronto a Reykjavik, pero me planteo que quizá esta sea una oportunidad única. Por otro lado llevamos tantos días haciendo cosas únicas, que la extravagancia de lo extraordinario se convierte en algo normal. Decidimos ceñirnos al esquema inicial.

De camino a Reykjavik paramos en una localidad donde dicen que hay focas. Es una playa de esas inhóspitas y deshabitadas de este país. A lo lejos vemos a una pareja entre las rocas de un espigón. Nos vamos acercando y nos comentan que efectivamente allí están las focas. Tienen su pequeña playita. Su hábitat lejos del gentío. Si quieres verlas te lo tienes que currar un poquito. Allá vamos. Subimos por el espigón y llegamos a la proximidad de la comunidad bigotuda. Una grandota entre marrón y gris se despereza con una gran vagancia. Soy gorda porque soy vaga y me gusta comer, parece decir con sus movimientos lentos.

Hay nadadores juguetones, mamás con niños y padres guardianes. Como la vida de cualquier comunidad - un poco sedentaria- las focas hacen su vida en esta playa. Cuando hago fotos hay una de ellas que me parece oír. Decidimos separarnos un poco para no interrumpir su paz.

Hay cantidad de aves volando al ras del agua. Las focas sacan sus cabecitas de vez en cuando. Y nosotras nos tenemos que marchar. De esta playa y de esta naturaleza tan particular que nos brinda estos momentos estelares. Naturaleza generosa y salvaje, llena de animales y erupciones, de soles eternos y tierras negras.

La llegada a Reykjavik, es la llegada a un pueblo grande español. Aun así, antes de llegar paramos en una gasolinera atestada de gente dominguera. Es sábado y parece que todo el mundo ha salido el fin de semana y ha recalado en este punto de reunión particular que constituyen las gasolineras en Islandia. La primera reacción es de agobio. Tanta gente nos aturde.

Después de tomarnos una sopa de langosta y un pincho de pescado en un chiringuito del puerto (muy ricos) comienza la maratón de compras. Yo estoy agotada y  no me apetece nada. No me dan las energías. Aun así sigo la técnica de la rapaz. Estoy así como despistada y de pronto ataco en picado y con la tarjeta de crédito en mis garras. Agotador, un día agotador total.

Posteriormente y tras visitar la catedral, vamos a cenar. Es sábado y hay un ambiente muy gracioso. La gente se ha puesto de punta en blanco. Ellos con trajes un poco rockeros. Ellas pelín estrafalarias. Me divierte. Tiene buena pinta la noche de Reykjavik. Una panda, así como de mi edad, cena en frente nuestro. Moños italianos, vestidos vintage, tatuajes extraños y pintalabios rojos, pamelas de Miami compiten con mi forro polar. Muy graciosos. Me caen bien. Hay un estilillo, un diseño de moda particular. Me gusta.

Demasiado tarde para nuestros planes posteriores nos vamos a dormir. Cuatro o cinco horas más tarde estamos en el aeropuerto cogiendo el avión. Que se retrasa y pierdo la conexión con el siguiente. No hay problema, desde Londres hay muchos y me dan el siguiente. Mi maleta decide quedarse en la tierra de Shakespeare. Por lo menos un día.

Y aquí estoy, más de una semana después de volver, encantada de este viaje entrañable. Creo que a partir de ahora miraré este país con todo el cariño. Con el mismo que ellos nos miran a nosotros cuando les decimos que somos españolas y se imaginan sol y playas. Yo me imagino volcanes, cascadas, glaciares, fiordos y ballenas. Y espacio, mucho espacio por delante.

Recopilo a continuación, algunas curiosidades del viaje. Seguro que se me ocurrirán muchas más. Las intentaré ir añadiendo.

- Glaciares negros de las cenizas del Grimsvötn

- Días que son días, noches que son días.

- Nos persigue el olor a huevo podrido por las inmediaciones de Mytvätn y por los grifos (el agua corriente es caliente).

- Como en una película de Tim Burton los bacalaos se pescan sin anzuelos.

- El sol es grande y se pone lento, muy lento para iluminar la noche.

- Bañarse en una especie de leche blanca azulada, entre la lava negra, al lado de una central que echa humo como en Cocoon

- Las gasolineras-supermercados-tiendadelanaa-restaurantes.

- Renos al borde del mar, ballenas en la orilla de un fiordo.

- Cabellos de crines al viento, como sacados de un cuadro cursi de apartamento de verano.

- Colores del mar caribeño en el frío más polar.

- Pueblos desiertos

- El pescado ahumado huele a cenicero del día siguiente

- Las carreteras peraltadas en forma de montaña, hechas para conducir por el medio.

- Los puentes sobre las carreteras son de un solo sentido.

- La tierra fuma, exhuda y habla.

- El bote anfibio de Jokulsarlon avanzando por la carretera.

- El sabor del tiburón curado, una mezcla entre amoniaco y acetona solo tragable con orujo. Una comida muy esquimal.

- La sensación de la presencia de troles por cualquier lugar.

- Los frailecillos, patos variados, ovejas y corderos. La fauna en general.

- Las carreteras en obras, que debieran ser carreteras cortadas.

- Tomates naturales en el desayuno

- Los niños parecen Elfos con sus gorritos y sus guantes.

- Las pieles translúcidas de las gentes.

- El idioma imposible de recordar y pronunciar.

Adiós Islandia!.

Tags: islandia, viajes

servido por Honey sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de Honey

Señorita Honeychurch

madrid, España
ver perfil »
contacto »
Soy la versión madrileña de Lucy Honeychurch, desde mi ventana veo un cuidado jardín, transito por las calles más exclusivas de mi ciudad y llevo una existencia "comme il faut"; trabajo en un lugar respetable, visto de forma respetable, pero...me "aburre" tanta contención: me rebelaré algún día?

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera