Enamorandome de Bali
La salida de Sumba fue segun lo previsto. Una hora de retraso es muy poco, para lo que nos habian contado unos alemanes que se habian quedado atascados dos dias.
En Bali nos estaba esperando un conductor que pedi en la nueva casa que hemos alquilado en Ubud. Tras casi una hora de trayecto llegamos a Villa Balinese, nuestra casita mirando a los arrozales. Una casita preciosa, con decoracion balinesa ideal, piscinita mirando a los campos de arroz, cenador, canalillos de agua, hamacas y una chica que nos limpia y cocina el desayuno que es lo mejor de todo. Llegar del agua fria de Sumba a este lujo asiatico, nos esbozo la primera sonrisa. Este dia lo pasamos deambulando por Ubud, una ciudad con encanto que se ha convertido en una pura tienda de artesania. Una repetentina lluvia tropical nos dejo debajo de un tejadillo en el palacio durante un rato. Un paseo por el Monkey Forest, un parque lleno de monos y figuras extranas y una cena de guiri a base de hamburguesa, fueron el preludio de un mundo de lujo que termino con un masaje en casa, pelea con la mosquitera, y sueno profundo hasta que las ocas y los gallos nos despertaron por la manana del dia siguiente.
Ayer fue un dia fabuloso, desde la manana llevamos un programa que incluyo el templo de los elefantes, otro cuyo nombre no recuerdo, lleno de piscinas y chorros de agua que se convirtieron en jogorio con la visita de los colegiales de excursion. Unos se banaban vestidos, otros desnudos, unos chillaban, otros aguardaban calladitos con la vestimenta tipica para entrar en los templos, sharong a la cintura, cinturon y un tocado tipo turbante que les queda fenomenal.
Despues de ver unas bonitas vistas del lago Batur y de su correspondiente templo, nos dirigimos a Besakih el templo mas grande e impresionante de Bali, donde estamos un buen rato subiendo y bajando escaleras, haciendo mil fotos y eludiendo a la mafia que te quiere cobrar por entrar a cualquier sitio. Es espectacular, una maravilla.
Una comidita en el tipico buffet para guiris mirando arrozales, nos llevo a Kungklun a ver un palacio con unas pinturas en tejados interesantisimas. Un aleman corpulento se viene con nosotras a hacernos una foto. Estos si son mi tipo que balineses necesito al menos dos (aunque ya les estoy empezando a encontrar el punto y dice Eva, que eso significa que me tengo que marchar).
Llegamos a Ubud y cenamos tranquilamente. Nos lleva a casa un taxista muy monin al que digo que encantada de conocerle. Ay que me lo llevo a la villa!. ESta noche pelea con la mosquitera y sonidos ensordecedores de ranas y demas parientes, hasta la llegada vespertina de las ocas y gallos y su agradable despertar.
Hoy hemos tenido un dia mas huevon, pero hemos ido al templo Taman Ayun, muy bonito y rodeado de agua, recorrido el lago Bratan con su maravilloso templo flotante, recorrido carreterillas interiores con agricultores trabajando el campo y arrozales verdes, amarillos y en barbecho. Hemos ido a Gunung Batukau. un templo tranquilo donde hemos terminado el dia en paz y armonia.
Ahora en Ubud, vamos a cenar, manana es nuestro ultimo dia aqui. Nos mudamos a nuestra casita de Seminyak.
Os seguire contando.

blogmulo dijo
Estimada,
Al leerte me llega deleite y serena armonía. También detecto un "estar-lanzada-sin-red" en los encuentros con el sexo opuesto :-) Tienes que contarnos!
No es tan exótico pero A yo yo nos vamos dentro de un par de horas a... París!
Besos mil
10 Junio 2009 | 06:37 PM