Acelerada
Llevo unas semanas en las que todo me parece lento a mi alrededor. Semanas en las que el metro me parece un tren de la bruja sin escoba y sin feriante. Semanas en las que todo el mundo anda despacio menos yo, en la que mi vida se parece a un videojuego de esos de los primeros tiempos, en los que eras un coche adelantando todo tipo de obstáculos mientras acumulabas premios en cada hito.
Trabajo inagotable a contrareloj, acontecimientos a los que no renuncio porque para eso trabajo. Todo concatenado en un programa extenuante con descansos de dos minutos, en los que cualquier contratiempo hace que el puzzle se desmorone.
La vida fuera de mí parece a cámara lenta, los libros se alargan sin llegar al final y las películas son un chicle de minutos largos en los que no pasa nada. La gente que me acompaña tiene que ir corriendo detrás de mí y mi agenda parece la de un ministro un poquito marciano.
El martes conseguí llegar a la peli de Mario, haciendo encaje de bolillos. Juntando un grupo variopinto, que no sabía si iba a encajar o a repelerse como polos opuestos. Iba también a encontrarme con gente querida a la que tengo más cariño que veces la he visto la cara. Cocteleros ilustres que ya son más que un blog o una relación casual. Mi panda, un grupo que empieza como esos chistes de "un alemán, un americano y un español..." acabó en un lugar mítico tomando una copa mientras pasaban por allí la Terremoto de Alcorcón y su bailarín barbudo y se tomaba algo tranquilo Julio Medem.
Con Mario no pude casi hablar de la peli, una peli en la que estaba él detrás de cada palabra, y yo veía en cada personaje, en cada frase ingeniosa, en cada giro de humor. Aunque le oía poco. Aunque yo fuera más rápida que la película porque ahora voy más rápida que el mundo. Me gustó. A mi amiga americana también le gustó, aunque creo que se montó su propia peli porque no habla mucho español. Al final de la peli, me preguntó "algo le ha pasado a los padres del protagonista, verdad?", lo que me hizo reir y constatar que tuvo que montarse su propia versión.
Hubiera querido quedarme un poco más, haber hablado más con él, con mi Calamarita querida, con Lucía, con Gonci, que estuvo genial en su actuación, totalmente medido y controlando su gran expresividad natural. A Nick y a Mr Zebra siempre me entran ganas de abrazarles y Raúl y Amparo me parecen la pareja heterosexual más mona que conozco, en un momento en que veo mucho más amor entre mis amigos gays.
Todavía no sé si me tiran la casa, el miércoles no pude ir a una reunión, en la que se debatió nuestro futuro, mientras peleaba a altas horas con el último documento en el trabajo. El jueves después del stress matinal, me fui al teatro a ver "El enfermo imaginario" representado por un pequeño grupo en una sala pequeñita. En mi ajustada programación llegué corriendo y crucé los dedos para no dormirme en la silla. No lo hice, semejante tema, daba para reirse de una misma, enferma imaginaria, en muchas ocasiones.
Ayer viernes, harta de entregas y obligaciones, le solté a mi jefe "estoy harta, la semana que viene me voy a Puerto Rico". Y me contestó "vale". El conoce mi naturaleza. Sabe que soy capaz de rendir más que nadie si me deja espacios de libertad. Sabe que estoy a medias sin mi otra mitad bohemia, viajera y saltarina. Alguna vez me ha dicho "cualquier día me abandonas por el baile", después pensó que le "abandonaría por la escritura", después vio mis fotos de Bután y pensó que estaba encontrando otro filón en la fotografía. Así que sabe que me tiene que dejar aire y últimamente se lo pido.
Hace unos días mi compañero de vuelo de vuelta de Katmandú, me escribió diciéndome que si me iba a Africa con él. Un mes en 4x4 desde España a Senegal y Mali. Y yo me pregunto qué tengo yo para que me salgan estos planes. En el vuelo me dijo que tenía que hacer lo que quisiera en la vida, lo que me gustase sin más.
Por eso me voy con mi Blanche a Puerto Rico. La semana que viene. Me ha invitado. Vuelo y hotel gratis. El qué hacer ya lo pensaremos. Un poco de sol, un poco de relax y un poco de turismo. Para volver de nuevo a mis normales revoluciones. Encontrar la paz y la armonía. Bañarme en el Caribe y llenarme de sol y de energía.
Volver renovada para el siguiente "round".






The Devil Rules the World dijo
Por descontado que fue estupendo tenerte allí. Una pena no haber tenido el tiempo que os merecías para cada uno de vosotros, pero especialmente contigo me apetecía desgranar bien tus impresiones. Ya tendremos tiempo, ¿no? Claro que ahora te me vas a Puerto Rico, no sé cómo lo haces!! Bueno, a la vuelta ya te cogeré por el pescuezo.
Un beso goordooo y bien descansado para ti.
28 Febrero 2009 | 05:28 PM