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La Coctelera

Señorita Honeychurch

Como alguien que toca el piano con tanta pasión puede llevar una vida tan monótona (reverendo Beebe en "A room with a view")

8 Diciembre 2008

En Bumthang aisladas del mundo

La tarde de llegada a Trongsa fue una tarde de paseo tranquilo por el pequeno pueblo y de subida al TaDzong, la torre de vigilancia. Estirar un poco las piernas nos venia bien, y aunque no se podia visitar por dentro porque estaban instando un museo (o al menos eso nos dijo el guia), cumbrear en este pais siempre merece la pena. Es un pais con vistas. Por todas partes, en cualquier lugar.

A la manana siguiente visitamos el precioso Dzong alargado que nos recibio por la manana, como si de una postal se tratara, al abrir la ventana de la habitacion. Nos dimos un paseo por dentro, hice otras mil fotos, en las que no se si podre distinguir uno de otro y partimos hacia Bumthang.

Las carreteras en Butan, son carreteras de montana de un solo carril, estrechas y con baches. Las curvas a veces son cerradas, dada la altura de las montanas que pasamos, los coches se meten por el carril contrario para girar con comodidad. En muchas de las curvas no hay visibilidad, pero nuestro conductor, Sangay (nombre bastante comun por estos lares), toca el claxon para avisar que vamos y como conducen despacio no hemos tenido la sensacion de peligro que tuvimos algunas veces en India. Los valles son espectaculares, subimos y bajamos montanas por docenas. Todo esta muy verde, como si fuera una selva. Las montanas redondeadas llenas de vegetacion, me recuerdan a Machu Pichu. De pronto una extension enorme de rododendros y una especie de robles, se mezclan con unas plantas que parecen flores de pascua. El valle siguiente esta lleno de coniferas y nos parece estar en Gredos en version Maxi.

Cada vez hay menos coches, menos todo. Paramos en un paso a unos 3000 metros de altura y seguimos avanzando. El siguiente valle, contiene algunas casas. Siempre homogeneas. Esta vez, hay aserraderos y paramos a ver una tiendecita donde estan haciendo ovillos con la lana y tejiendo al sol. El cielo esta azul y el sol calienta a pesar de la altura.

Despues de visitar el Jakar Dzong, nos instalamos en el hotel. Nuestro hotelito es sencillo pero mono. Parece una casa alpina de Pin y Pon. Yo me doy con las puertas en la cabeza y no quepo en la cama. La habitacion se calienta con una estufa de lena que hay que ir alimentando con unos troncos que nos han dejado en un cesto de la habitacion. Tras darnos un paseo por el rio y caminar hasta el pueblo para echar un vistazo, comprar agua y cotillear las tienditas locales, nos volvemos al redil, por una carretera oscura. Cuando se pone el sol todo se queda a oscuras. Estamos echando de menos una linterna. Como no tenemos nada que hacer cuando llegamos nos pedimos una Druk y nos bebemos cerve con chori y crackers antes de cenar. La comida es tan aburrida que no nos importa quedarnos sin hambre para la cena. Todos los dias llegamos con esperanza a la mesa. Todos los dias nos espera el mismo menu: arroz, vegetales cocidos, espinacas con salsa de queso y como mucho unas patatas cocidas o a la brasa. Hoy nos ponen el plato local, una tortita hecha con una harina de un cereal que es como masticar arena. Benditos ibericos.

El dia siguiente amanece soleado. Los cielos son de un azul intenso en Butan. Rodeadas de naturaleza, caminamos para ver un monasterio donde estan los monjes jovenes aprendiendo. Seguimos paseando, atravesamos un puente (del tipo Indiana Jones) y llegamos hasta otro complejo de tres templos (es inutil que os diga los nombres, se me olvidan inmediatamente despues de que me los digan, son absolutamente impronunciables). No encontramos al encargado de las llaves del templo. Cuando estamos esperando oimos unas voces de hombre, como si estuvieran jugando al Poker. Es algo similar, estan jugando a los dados y pasan de nosotros. Nuestro guia hace poco por conseguir que el tio salga de su timba y nos abra la puerta. Nos acercamos nosotras y nos cierran la puerta en las narices. Exceso de betel o marihuana que crece sola en el campo. Se desmonta el mito. Hay mucho zumbado tambien por aqui. Un monje joven, estudiante de uno de los seminarios que forma el complejo, nos dice que nos acompana a ver el segundo de los templos. Todos tienen historias de demonios y monjes gurus que los subyugan y les convierten en buenos. Historias de meditaciones e iluminaciones. Historias en las que se mezclan leyendas, mitos e historia sin saber en que proporciones.

Despues de comer, decidimos hacer un pequeno Hike. El comienzo no es bueno. Parece que el guia nos ha vuelto a tomar el pelo y nos va a llevar por el mismo sitio. Pero al final se arregla y tiramos montana arriba hasta llegar a otra especie de templo en un alto lleno de gente muy raruna.

Disfrutamos mucho del paseo y llegamos andando hasta el pueblo. Nos tomamos un te en un garito local donde todo el mundo esta en silencio mientras engulle, casi sin masticar, un plato de momos. Despues volvemos al hotel a cenar y a tomarnos nuestra dosis de cerve y a descansar para el madrugon del dia siguiente.

Ayer transcurrio en coche casi todo el dia. Es un viaje tan bonito que no se hace pesado. Fuimos a buscar el monasterio que nos dejamos sin ver. Para llegar, hay que pasar a un valle que nos hace sentirnos en Suiza, nada mas franquear la altura maxima, nos sale a todas a la vez, la cancion de la familia Von Trupp (The soun of muuuuusiiiiccc).
Esta vez hay praderas, donde se camuflan Yaks, como si estuvieran entre el musgo del Belen. Abajo del todo, el terreno es humedo y un poco pantanoso y por eso esta lleno de Grullas que vienen a pasar el invierno desde Tibet. Vamos a un observatorio a verlas.
El monasterio se queda en nada. Nuestro guia (que mas que ayudar parece tener el enemigo en casa y con el que ya estamos muy cabreadas porque no tiene ni idea de nada) nos dice que no tenemos permiso para entrar. Nos tenemos que camelar a un monje para que al menos nos deje pasar de la puerta a echar un vistazo. El pueblo entero esta invadido de monjes, es un monasterio donde se viene a meditar durante dias, semanas o meses y a aprender. El ambiente es azafran.

Llegamos a Punakha a dormir al mismo hotel. El chico nos recibe diciendonos que tenemos preparado el te en nuestro saloncito de sofas marrones. Casi nos saca la Druk directamente. Tapita de chori de salvamento.

Hoy el dia ha trancurrido en la "fregoneta" con paraditas. El dia ha sido espectacular, un cielo superazul y una longitud visual enorme, que nos ha permitido ver casi todos los "sietemiles" del pais desde un tresmil que ya nos parece una colina. Hemos hecho miles de fotos que ire colgando a la vuelta. Es un pais espectacular. La orografia es complicadisima, no veo forma de mejorar las carreteras.

En el camino hemos parado en un monasterio de monjas y hemos continuado el camino hasta Paro. Ahora estoy en el hotel de Paro. Hemos visitado por la tarde, una fortaleza localizada en un alto en mitad del valle, mucho mas parecida a nuestros castillos medievales, el monasterio Kyichu, uno de los mas antiguos y sagrados, con un ambiente sobrecogedor porque estaba inundado de monjes traidos en autobuses para rezar por alguien muerto. Monjes y monjas, jovenes y mayores, con movil y sin el. Al Dzong, hemos llegado al atardecer. Cuando los funcionarios salian de trabajar y los monjes iniciaban sus oraciones. Antes de la llegada del maestro, nos metemos en una sala de oracion, donde los jovenes esperan se supone rezando su llegada. Algunos rezan, algunos hablan por el movil o mandan mensajes, otros hacen fotos y muchos nos cotillean. Mucha testosterona junta en adolescentes que parecen en la edad del pavo y que dudo continuen la vida monacal. En cada esquina el blanco, el atardecer, el sonido de los cuervos y los monjecitos corretones crean un ambiente magico para recordar.

Manana subiremos al Tiger Nest.

Tags: viajes, butan

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Señorita Honeychurch

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Soy la versión madrileña de Lucy Honeychurch, desde mi ventana veo un cuidado jardín, transito por las calles más exclusivas de mi ciudad y llevo una existencia "comme il faut"; trabajo en un lugar respetable, visto de forma respetable, pero...me "aburre" tanta contención: me rebelaré algún día?

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