Un paseo por el Himalaya
A punto de iniciar una nueva peripecia, con la cabeza más en el Himalaya que en mi despacho lleno de papeles y cosas por terminar, os dejo el itinerario que seguiré en este nuevo periplo. No tengo claro que pueda escribir crónicas, como sucedió en Japón, porque el acceso a internet debe ser bastante más limitado. Pero lo intentaré. Y en, todo caso, lo haré en papel, porque no creo que pueda dejar de hacerlo, básicamente.
28 Noviembre: Madrid-Doha-Katmandú
29 Noviembre: Missing day
30 Noviembre: Katmandú
01 Diciembre: Katmandú-Paro (con vuelo sobre el Himalaya)
02 Diciembre: Thimphu
03 Diciembre : Thimphu-Punakha
04 Diciembre: Punakha – Gangtey –Tongsa (142 KM)
05 Diciembre: Tongsa – Bumthang (68 KM)
06 Diciembre: Bumthang
07 Diciembre: Bumthang – Punakha
08 Diciembre: Punakha – Paro
09 Diciembre: Taktsang Monastery (Paro)
10 Diciembre: Paro-Katmandú
10-13 Diciembre: Katmandú
14 Diciembre: Katmandú-Doha-Madrid

Un montón de nombres nuevos, lugares remotos y sorpresas por descubrir. Lugares que son solo un conjunto de letras, palabras nuevas que pronto se convertirán en sensaciones, apreciaciones y amores o desamores totalmente subjetivos. Porque la subjetividad es apropiarse un poco de los espacios, hacer tuyas las experiencias y guardar colores, sabores y gentes en tu memoria.
Os iré contando. De momento, espero frío, aire puro, gente amable, mucho budismo y paisajes alucinantes. Me llevo cuatro amigas y una bolsa de viaje llena de forros polares, gorros y botas de montaña. Meteré mi nueva cámara prácticamente a estrenar junto con su libro de instrucciones. Y aportaré una mente nevada, una mente en blanco dispuesta a ser nuevamente coloreada de energía y optimismo.
Un país conocido en Occidente por buscar la "Felicidad Nacional Bruta" en lugar del "Producto Interior Bruto" ha de ser el más adecuado para visitar en tiempos de crisis. Porque es un tipo de riqueza anticíclica de la cual me quiero contagiar para guardarla por toneladas debajo del colchón, hasta que se creen bancos de felicidad, que deposites cuando tengas superávit y con éste concedan créditos a los desgraciados. Bancos Felices dirigidos por seres generosos que mediten y hagan yoga en las horas del recreo.
Todavía nerviosa, me despido de vosotros hasta mediados de diciembre. Sed felices mientras tanto!






srta desconocida dijo
trae un poco de esa felicidad para acá!!!
bicos
PD: qué envidia cochina te tengo! :P
26 Noviembre 2008 | 11:37 PM