Besos
Quiero que me des besos, muchos besos. Que me digas que sientes algo especial, mientras acaricias mi cara y me dices que es muy suave.
Que una corriente nos surque de cuerpo a cuerpo conectando nuestro ser en una pasarela de armonía. Quiero abandonarme y confiar, olvidar esos surcos negros que se me presentan enviándome al pasado. Decidir ser yo en estado puro. Quitarme los velos y ese miedo que me provocaron otros seres poco sensibles.
Preguntarte si eres bueno y que me contestes "sí". Un sí castellano de colores primarios y contundentes. Un sí lleno de optimismo y vitalidad. Un sí que me contagie una sonrisa y me haga sentir cosquillas en mi cabeza cerrada por vacaciones.
Quiero girar en el aire mientras tomamos un té. Dejar estupefactas a las amigas que se cuentan aventuras mientras toman un café y fuman un cigarro. Hacer desenfundar ese móvil con cámara, regalo de Vodafone, a ese camarero con espíritu de sorpresa a prueba de bomba.
Y sentir que nos conocimos en algún lugar mucho antes. En alguna parte donde habitan los seres viejos, los seres cristalinos que conservan muchos niños dentro. Niños que se niegan a asumir la pérdida de la inocencia por el simple crecimiento, por el vulgar paso del tiempo. Seres que conservan y alimentan su tesoro desde dentro, sin que nadie les vea. Le dan de comer y calientan. Para que el niño siga siendo niño, para que goce de buena salud, para que vea lo que otros no ven, para que le de fuerza.
Y me pareció reconocerte en cuanto te vi. Un semejante emitiendo ondas directas a donde guardo el tesoro. Y yo debí de abrir un poco el cofre para que lo vieras. Porque querías hacerlo y ya estoy harta de esconderlo.
Y me dan escalofríos cuando hablo contigo.
Debes de soplar muy fuerte. O quizá seas un mago.







srta desconocida dijo
El texto es precioso.
Y hablando de otro tema.... que boniiiiiitooooooo, jooooooooo!!!!!!!!!!!!!!!!
:)
15 Febrero 2008 | 11:21 PM