Atragantarse a la primera uva: ¿una señal?
Me visto de tiros largos y escotazo para recibir el año como se debe; con actitud y un sujetador favorecedor. Espero a pintarme el ojo hasta después de las uvas para que la noche más larga, que para los noctámbulos es en realidad la más corta, no deje mi rimmel en un recuerdo antes de que empiece la noche.
Delante de las uvas, sujeto el platillo en los cuartos y cuando empieza la primera campanada empieza a entrarme la risa nerviosa que siempre me hace fijarme en los ojos de mi hermano que se contiene con más éxito que yo. Un fluído entre dulce y acidillo dispara a mi glotis con pepita incluída y me atraganto de tal manera, que no puedo comerme ninguna otra mientras suenan las campanadas. Toso sin parar, sudo como un pollo y el palabra de honor empieza a ser ya algo más que un vestido con los pechos en bandeja y pulmones oprimidos; una promesa a un desfile de Santos.
Un comienzo de año un poco estruendoso al que yo he decidido dar la siguiente lectura: aviso del leit motiv para este año que comienza, el del "no stress". Así que terminé de comerme y saborear las uvas a eso de las 12.30, con tranquilidad absoluta.
Luego vino la ampolla Germinal compartida con mi hermano, el colorete y el cotillón. Vino Circodelia, y la taleguilla del cantante más sexy. Sus versiones, los reencuentros, las cervezas y los bailoteos de amigas de siempre. El descubrimiento de un nuevo deporte: chico con camisa a rayas persigue a chica larga con escote "te lo mereces por boba" por todo el local a la carrera sin poder ver más peña que su perpetuo careto omnipresente, le echa la bronca por hacerle correr ; "no puedes parar quieta, has mareado a cuatro yo sigo vivo, por qué te mueves tanto y cual es la historia de tu collar?". Si el ligar está tomando esta vereda, yo me retiro o dejo el baile que ya no tengo edad para seguir con los dos. Qué agotamiento!.
A la salida, mientras esperamos que Esti haga la buena obra del año recogiendo los abrigos, Blanche y su bolso mágico aparecen con polvorones.
Me como uno, mientras se cruza el batería del grupo. Le doy la enhorabuena y le ofrezco un polvorón. Lo acepta porque no es un "asqueroso rosco de vino de esos" . Muy majete. A mí es que la gente que acepta polvorones o cosas de comer me cae bien. No como las camareras que les ofrezco intercambio de vaso de agua por polvorones. Y me dan vaso de agua comentando entre ellas que nunca se han comido un polvorón. ¡Que vida más triste!
Y aquí estoy de nuevo, recién comida y viendo la reposición del bonito programa musical de la uno de ayer y la evolución del look de la Panto hacia el de Donna Summer. Lo que nos quedará por ver...
Y con esto os deseo a todos que paséis un año precioso, que me lo contéis y lo compartáis. Y también me lo deseo a mí, qué coño, que también me lo merezco, digo yo. Conservar lo que tengo con un poquito de amor que ya toca. O sino comunicación, complicidad, o que sea rico y me retire para poder escribir.
Un beso a todos. Se os quiere !!!!!!!






Maria Silvina Lamarque dijo
Como me rei con la uva, pobre niña , Aqui no es costumbre la verdad de eso . Se brinda se dice felicidad y cada uno dice un deseo y termina. Ayer con 38 grados de calor Buenos Aires ardia en llamas osea que hemos bebido para apagar el fuego entrañal . Luego he ido con mis amigos y a seguir brindando que nunca acaba jaja y mas tarde a bailar hasta la mañana . Bueno asi he comenzado por estos lares . Muchas felicidades para vos y arriba 2008 que se viene cargado . Besos
1 Enero 2008 | 09:06 PM