Love Bus
A riesgo de perder el poco glamour que me queda, he de confesar que mi modo de desplazamiento de este puente ha sido el autobús. La Coruña ha sido el destino. La casa de una amiga de la infancia mi morada. Para otro momento dejaré los colores verdes y azules de las islas Cíes, los aromas frescos de los bosques, las profundidades del acuario y las costas agrestes. Obviaré centollos, pulpos y caldos gallegos que me hacen saltar lagrimones de emoción.
Porque la historia que nos ocupa, se trata de personas, se trata de conocimientos espontáneos, de personas que se encuentran e interactúan. Se trata de cómo siete horas se pueden convertir en dos y media sólo a partir de una especie de antena parabólica incorporada. En el bolso quedaron ipods y libros. Atrás quedó el paisaje verde, la sucesión de colinas y montañas, los puentes y viaductos milagrosos, las iglesias y pueblos de piedra. Porque curiosamente mi atención estaba dentro del autobús, de un autobús perezoso con aire cargado, repleto de personas.
Voy con una amiga en el penúltimo asiento. Detrás de nosotras un chico y una chica que no se conocen comparten metro y medio de confidencias inesperadas.
Primero el nombre, luego a dónde vas y más tarde dónde vives, se van desplazando a profundidades pantanosas con una naturalidad redentora. Conocemos sus orígenes, sus familias, el precio de los alquileres de los pisos que comparten. Pronto confiesan su edad; ella tiene 32 años y el 26. Ella le habla de un chico que le preocupa, que le da vueltas, que la enerva y apasiona. El escucha como terapeuta entregado, le pregunta, afirma y remarca detalles y encuentros.
Al fondo ponen " Antes del amanecer"; Ethan Hawke y July Delpy se conocen en un tren y mantienen diálogos encantadores.
En stereo tengo a Margarita y Pablo. El no quiere comprometerse, ni con la chica que sale ni con nadie. Es joven dice y quiere viajar. Ella le pregunta el signo de zodiaco y cuando él dice que Acuario, ella le hace un retrato a pincel. Independientes, viajeros, soñadores y tendentes a comprometerse con grandes causas como ONG's. El se ríe.
Ella continúa enganchada a su novio que no es novio porque tiene otra novia a la que engaña con ella. Se enerva y apasiona. El le dice que no se caliente que en el libro está todo escrito y que no le va a cobrar la sesión. Así se inicia otra conversación sobre el destino. Ella no cree en el destino. El después de pensarlo dos veces retira su primera frase.
Yo tengo la oreja metida en el hueco entre los dos sillones. Miro a Ethan y July pasear y besarsepor Viena a la luz de la luna.
La chica que sale con Pablo (que por supuesto no es novia, porque él no quiere) tiene 29 años. Es mayor que él. Ella como es mayor busca algo serio dice él. Margarita se cabrea, pero le dice que sí, que será la edad. Luego recapacita y le dice que todos son iguales, que en realidad no saben lo que quieren.
No sé como se centran en la historia de amor de los abuelos de él. Hablan de amor y de entrega. En la pantalla dos desconocidos se enamoran y desaparecen sin darse ni teléfono ni dirección. Atenta estoy a mis protagonistas en el mundo real. Si no se lo dan, estoy dispuesta a intervenir. Finalmente lo hacen.
July y Ethan, tendrán que esperar 10 años para volver a verse. Demasiado tiempo, pienso yo.
Cogen la maleta del autobús y cada uno sigue su camino.
Yo cojo la mía y recibo un mensaje de un desconocido.






sansar dijo
a veces la realidad supera a la ficción. Lástima de no saber como acaban esos dos. Había su buen condimento.
3 Mayo 2007 | 12:47 AM