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La Coctelera

Señorita Honeychurch

Como alguien que toca el piano con tanta pasión puede llevar una vida tan monótona (reverendo Beebe en "A room with a view")

26 Marzo 2007

Takayama in the rain: descubriendo el Japon rural

(Dias 24-25)
Desembarcamos en Takayama. Llegamos facilmente a nuestro Ryokan. Los Ryokanes, son un poco como nuestras casa rurales, son mas pequeños que los hoteles, hay un trato mucho más personal y tienen elementos muy tradicionales como dormir en futon, los onsen o baños comunitarios y la comida. Se distinguen fácilmente, porque a la puerta suele haber una larga coleccion de zapatos y zapatillas de los que estan dentro. Alli no pasan los zapatos, la entrada es su ultima estación. Nos quitamos las zapatillas, nos calzamos una especie de zapatillas de estar en casa que se agradecen y subimos a nuestra habitación; la habitación consta de una pequeña entrada que separa con una puerta corredera que ha sustituido el cristal por papel, otra habitacion bastante grande que tiene una mesa baja de madera muy bonita con dos sillas igual de bajas -altura del suelo- y suelo como de esterilla (soy un poco brutita pero todos estos materiales no sé como se llaman). A la habitación no se puede pasar con las zapatillas rojas que nos han dado abajo, hay que pasar descalzo, porque se estropea el suelo. Nos encanta y nos parece monisimo todo.

Decidimos dejar las bolsas e ir a descubrir un poco Takayama. Nos damos un paseo y descubrimos un pueblo muy bonito, lleno de casas bajas, algunas de madera y muchas tienditas de artesanía. Ya vemos mil cosas que comprar. Hace malo, empieza a llover. A las 6.30 tenemos que estar en nuestra habitacion porque nos sirven la cena en el Ryokan.

Llegamos 5 minutos tarde y ya esta todo preparado; multitud de platos y platillos han invadido la mesita. Multiples cazuelitas y hornillos que calientan hojas y vieiras colorean la mesa de madera. La señora del Ryokan, se ha puesto un kimono y nos sirve de forma pausada y encantadora. Nos explica como se comen las cosas; nos entra una especie de risa floja de emoción y solo podemos decir "arigato", "arigato", "arigato" unas mil veces al día -cosa que nos hemos dado cuenta hacen ellos también todo el rato, debe ser la palabra mas pronunciada de Japon, lo que dice mucho del pais y de su cortesía-.
Nos encanta todo, nos comemos todo. Ha sido un acierto el Ryokan y volvemos a brindar por "Santa Lonely Planet".

Después de la cena, bajamos a una zona con una especie de chimenea, a ver si podemos interactuar con alguien más, porque nos queremos mucho, pero estamos un poco cansadas de compartir momentos románticos incomparables la una con la otra.
Cuando estamos cerca de la entrada, de pronto vemos salir a una mujer en kimono y con un instrumento en un maletin que se va como huyendo rápidamente. Detrás salen unos hombres de traje un poco pasaditos de sake que nos miran y dicen "nice to meet you!". La anfitriona del Ryokan nos mira un poco violenta. "Son geishas" le digo a Blanca, como teniendo una intuición.
Al rato, ya sentadas en la especie de chimenea, sale otra mujer con kimono, que nos saluda muy simpática y se pone a hablar con nosotras. Lo primero que nos dice es "soy una Geisha, sabéis lo que es?. Sirvo la comida, toco instrumentos, etc ". "Ahhh, sí, sí" le decimos. De pronto, tenemos el momentazo surrealista del dia; nos empieza a preguntar que de donde somos, la edad y un montón de cosas. Ella nos dice que tiene 55 anos. No lo parece para nada. De entre el kimono saca un telefono móvil lleno de colgantes como de "Hello Kitty" o similares. Le llama el marido. De repente nos dice en inglés que nos quiere pintar. Nosotras le decimos que no. Ella insiste "sí, sí, por favor, beautiful, beautiful". Nosotras, resabidillas de las gitanas del rastro, le decimos que no, que no queremos. Ella insiste y dice "no money, no money". No entendemos nada; dudamos de si es una cachonda mental, si se ha dado un baño en un onsen de sake o si es la que cuenta los chistes en las veladas. Nos hace una caricatura en un carton bordeado de dorado (estamos espantosas) con unos pinceles que parecen rotuladores. Nos hacemos una foto con mi camara y con su móvil (atencion surrealismo total) y nos da una tarjeta de visita. Nos despedimos amigablemente. Y así ha sido nuestro primer conocimiento de una geisha.

Cuando subimos a la habitacion, la mesa y las sillas han dejado lugar a dos futones en el suelo con edredones donde pasamos la noche; un poco duro comparado con el colchon de latex he de decir (tambien confieso que el segundo dia hicimos una montaña de futones y todo fue mucho mejor).

Al día siguiente nos despertamos para desayunar a las 8 (el Ryokan tiene sus normas y hay que seguirlas). Esta vez es en una sala común. Varias mesitas estan llenas de platillos y comiditas como de jugar a las muñecas en lo que consiste un típico desayuno japonés. Reconozco que me encanta tomarlo un par de dias, pero es muy "heavy" lo de desayunar pescado, encurtidos, sopa y arroz (aparte de mil cositas más que varían según el dia, entre las que destaco una especie de huevo escalfado en un liquido de hierbas que se cocina en un hornillo y lo sacas cuando quieres, o una especie de flan de huevo con sorpresas dentro consistente en gambas, setas, frutos). Lo unico que me falta es el café. Hoy echo de menos el café, pero en ningun viaje he estado tan bien alimentada como en Japón. Tienen una cocina muy refinada, completa y variada. Comen de todo y casi todo me gusta. Me fallan un poco los dulces gelatinosos como de pasta de alubia -aunque ya les estoy pillando el punto- y algunos encurtidos muy fuertes para mi paladar, pero lo demás está buenisimo y es mucho más variado de lo que conocemos en España.

Hace un día de perros; nos abrigamos bien y vamos a dar un paseo por la ciudad. Deambulamos, vemos unas casas antiguas y tradicionales que se han conservado intactas. Son unas casas preciosas, con madera, biombos de papel y techos altísimos con vigas gordas entrecruzadas. Entramos en dos que se pueden visitar. Una tiene cuadros de un pintor, que ahora no recuerdo, y que me recuerda a Zobel pero mas sutil. Es una casa que aparece en libros de arquitectura.

Sigue lloviendo a mares, nosreponemos con unos ramen muy calentitos que nos saben a gloria y nos damos otra vuelta por esta ciudad. Finalmente decidimos ir a ver el pueblo Hida, que es una especie de Pueblo Español de Barcelona versión japonesa, en la que se muestra como vivía la gente en el campo, con distintas casas típicas tradicionales. El lugar es muy bonito y todo es muy curioso pero estamos hechas una auténtica sopa.

Finalmente nos vamos al ryokan, nos ponemos una especie de kimono de algodon (tiene un nombre, pero ahora no me acuerdo) y esperamos la cena dispuestas a hacer la ola a cuanto platillo aparezca por la puerta. Como boas constrictor nos vamos a dormir.

Haikus del dia

Dulce y salado
se adormece la nieve
en el tejado

Mares de lluvia
y los rios se llenan
de te y frutas
____________________________________________________

Al dia siguiente, repetimos ritual de desayuno ( les damos unos kiwis que hemos comprado, para que nos los preparen - no tenemos ningún utensilio con qué comerlos y asi compensar los estragos del arroz) y nos vamos a ver los templos en la parte alta de la ciudad. Sigue haciendo malo, pero la lluvia ahora es fina y se puede andar. Está todo silencioso, con una sensación perezosa de un domingo lluvioso en la que enredarte entre las sábanas. Cuando estamos dentro del templo, de repente, empiezan a temblar los cristales de una oficina que forma parte del recinto. Despues tiembla un poco el suelo, pero yo apenas lo noto. "Que es eso, un tren por aqui?" digo yo. "No, ha sido un terremoto" dice Miss White, sin dudarlo un segundo. Al día siguiente un comentario de Laluz, me confirma que ha habido un terremoto. Nosotras estamos prácticamente incomunicadas, es como ser analfabetas, no podemos leer nada.

Damos otro paseo por la ciudad y recogemos las bolsas del Ryokan para coger el tren hacia Nara.

Hacemos dos o tres transbordos, sin ningún problema. Comemos un bocata de jamón, que nos sabe a gloria bendita con una cerveza Asahi que nos encanta y llegamos a Nara.

En Nara estamos alojadas en un hotel en la estación que está muy bien. Estilo occidental para irnos preparando en una buena cama para una noche en un templo y en tres en otro Ryokan; esta Blanqui si que sabe de proporciones "Blanca Tours" su próxima agencia de viajes.

Nara es una ciudad de tamaño más bien pequeño, bastante cerca de Kyoto. Es una ciudad con muchos templos budistas muy importantes y uno de los templos sintoistas más venerados.

Llegamos a media tarde y nos damos un paseo. Vamos a cenar a ojo y entramos en un restaurante donde nos sentamos en la barra. No entendemos la carta, no tiene fotos, nada en inglés. Los señores de al lado empiezan a traducírmela y el cocinero también. Todos muy amables. Pedimos y comemos, los señores hablan con nosotras, se ríen de que nos guste todo, hablamos de las anguilas, de las angulas, del pulpo, y alucinan con que devoremos también nosotros estas cosas. Nos ponen a prueba invitándonos a un par de platillos que ellos creen no nos comeremos. Craso error; son calamaritos y unos peces pequeños que saben a quisquilla. Nos gusta y se rien. Están alucinados. Nos vamos y les regalamos un brandy a cada uno. Nos dan una tarjeta de visita; son profesores, uno de historia y otro de instituto. Nos recomiendan cosas para el día siguiente.

Nos vamos a dormir. Hoy ha transcurrido de forma muy agradable. Un día primaveral, con tiempo estupendo. Los árboles empiezan a florecer y estamos rezando para que florezcan algunos cerezos para cuando volvamos a Kyoto.

Vemos templos y pasamos un buen rato solucionando temas logísticos para el transporte a Koya san, un poco complicado.
También nos volvemos locas para cambiar dinero. No lo conseguimos y empezamos a racionar consumos para llegar a Kyoto sin cambiar. No creemos que en el monte Koya, los monjes dispongan de cajeros automáticos. Muy mal el sistema bancario nipón. Casi todo se paga en efectivo y hay pocos cajeros y poco uso de tarjetas. Pocas cosas se pueden pagar con tarjeta.

Acabamos cenando en un restaurante donde carne, pescado y verduras se ponen en unas brasas individuales. Tienen una oferta de "coma cuanto pueda" que parece que se ha pedido todo el mundo menos nosotras y flipamos con lo que come la gente. Toneladas de carnes - comen tambien muchas vísceras, por eso no hemos pedido el coma cuanto quiera-, arroz, sopa, verduras circulan por sus brasas sin parar.

Después de la cena, decido venir a un salon de té en el que con una consumicion te dan dos horas de internet. Dos horas que están a punto de acabar. Por suerte me he puesto al día para empezar el siguiente post después de las experiencia en el templo de Koyasan.

Besos a todos

Haiku del dia

Tiembla la tierra
se callan los pajaros
el aire vuela

Fotos de Nara:

Tags: viajes, japon

servido por Honey 10 comentarios compártelo

10 comentarios · Escribe aquí tu comentario

nora

nora dijo

Hola Honey!!
Me alegro que todo vaya bien.
Respuestas a tus preguntas.
1.Suelo como esterillas>tatami
2.Kimono de algodón>yukata
3.Capilla sintoista>jinjya, y es donde hay torii
4.Capilla budista>tera ó otera
5.Café latte>espresso con leche
6.Café au lait>café con leche pero mitad café y mitad leche
7.Coffee milk>café con leche

Sobre los cafés con leche, es casi todo igual, la diferencia que hay es en el café y la cantidad de leche que ponen.
Espero haberme podido explicar bien.
Si necesitas algo, ya sabes donde estoy.
Saludos a Miss White y un abrazo para las dos!

26 Marzo 2007 | 04:48 PM

am_zoo

am_zoo dijo

TIENES QUE METERTE EN UN CAMPO DE ARROZ YA!!!!!!!!!!!!!!!! :)

tu viaje.... mola mola!

26 Marzo 2007 | 08:27 PM

Honey nipona

Honey nipona dijo

Muchas gracias Nora, tomo nota de tus explicaciones. En realidad muchas ya las sabia, pero tengo demasiada informacion para procesar y se me olvidan.

Hoy estamos en Koyasan, alojadas en uno de los cientos de templos que hay. Es precioso, aunque hace otro dia de perros. En breve cenaremos nuestra cena vegetariana en el templo y manana nos levantaremos para los rezos de las 6.30. Pero estos monjes son muy modernos; se puede pagar con visa y tienen internet. Este mundo es increible.

Muchos besos a todos desde nuestro templo precioso mirando a un jardin japones verde y lluvioso.

27 Marzo 2007 | 10:16 AM

Alicia

Alicia dijo

Oh, que bonito, me lo estoy pasando genial,
petonets

27 Marzo 2007 | 10:50 AM

mariliendre

mariliendre dijo

Cómo me gusta este post. Yo estoy con mucha ilusión de hacer un viaje a japón. ¿Podrías dar los nombres exactos de los lugares donde duermes y comes? Sería genial. Gracias.

27 Marzo 2007 | 11:17 AM

Rigoletto

Rigoletto dijo

Monjes que aceptan tarjeta de crédito y tienen Internet, y esto de mandarle cálidos saludos rioplatenses a una bloguera española que está en Japón... El mundo no deja de asombrarnos, ¿verdad?
Seguiré de cerca todo posteo nipón.
Salutes

27 Marzo 2007 | 07:03 PM

davichof

davichof dijo

Honey me tengo que leer todo, todito lo has escrito sobre Japon, me alegro que estes bien despues del terremoto .Que te lo pases muy bien. Desde las Irlandas te mando un abrazo muy grande.

27 Marzo 2007 | 09:04 PM

estoesunsenorblog

estoesunsenorblog dijo

Que envidia... aunque si me pillases a las 6 y media de la mañana (por mucho que se pueda pagar con visa) no creo que opinara lo mismo...

27 Marzo 2007 | 10:49 PM

Honey

Honey dijo

Alicia, a mi me encanta compartirlo y asi lo revivire cuando vuelva!. Luego le pondre fotos y asi tendre mi diario de viaje. Aunque ahora me cueste un poco de esfuerzo estar un rato enganchada. Petonets.

Mariliendre, enviame un mail a contacto y cuando vuelva a Madrid - que pena, ya no me queda na...- te paso los datos. Sayonara!

Rigoletto, totalmente de acuerdo, se nos esta quedando pequeno el mundo. Lo siguiente es el espacio!.

Davichof querido, ya en Irlanda?. Espero que tu tambien nos cuentes todo, todo, eh? . Cuando vuelva me voy a pasar delante del ordenador tres dias leyendo novedades. Besos.

Senor blog, no te creas si cenaras a las cinco, lo mismo te despertabas ya de hambre!. Todo es relativo.

Besotes a todos!!!

28 Marzo 2007 | 03:01 PM

davichof

davichof dijo

jajajajaj Honey la experiencia con la gueisha totalmente surrealista, estoy aqui en el ciber partiendome el pecho de risa. Honey, he comido a las doce siguiendo la costumbre local, y leyendo tu post a estas horas como que me esta entrando un ambre por el cuerpo....jajajajaja, las fotos me encantan, esos contraste, esos colores, especialmente me encanta la del pueblo y el rio, genial y la del flamenco live...jajajaja,

Un abrazote

7 Abril 2007 | 07:21 PM

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Señorita Honeychurch

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Soy la versión madrileña de Lucy Honeychurch, desde mi ventana veo un cuidado jardín, transito por las calles más exclusivas de mi ciudad y llevo una existencia "comme il faut"; trabajo en un lugar respetable, visto de forma respetable, pero...me "aburre" tanta contención: me rebelaré algún día?

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