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La Coctelera

Señorita Honeychurch

Como alguien que toca el piano con tanta pasión puede llevar una vida tan monótona (reverendo Beebe en "A room with a view")

26 Marzo 2007

Sayonara Tokio

(Escrito los dias 22/23)

Sí, sí señor, hemos cogido el tranquillo a Tokio en un abrir y cerrar de ojos. Ni los hormigueros subterráneos ni los kanjis han podido con nosotras: le hemos pillado el punto a la ciudad. Nos adaptamos a una piedra, eso también es verdad, pero lo cierto es que podríamos haber estado aqui una semana, quince dias o dia y medio y siempre habriamos tenido algo que hacer.
El día siguiente a Kamakura, fuimos a Nikko, un centro religioso budista-sintoista (todavía ando un poco perdida, a veces me parece que está todo mezclado; cuando me parece estar en un templo sintoista, me aparece Buda y cuando creo estar en uno budista, me aparecen los Toriis. Menos mal que ya he identificado las vestimentas naranjas de las religiosas o trabajadoras de los templos sintoistas - lo siento, todavia no se bien, como va. Nora, lo mismo nos puedes aclarar un poco ésto-).

El día despierta fresco, cuando llegamos a la estacion de tren de Nikko, un frio serrano se nos mete en el cuerpo. Al fondo se ven montañas nevadas. El paraje donde estan enclavados los templos y santuarios es un bosque de cedros muy frondoso, un lugar precioso. De entre los árboles surgen varios recintos que componen distintos templos. Son de colores rojos y dorados de madera. Algunas partes estan lacadas y tienen semejanzas con lo que nosotros imaginamos como arte chino (digo imaginamos, porque nuestro conocimiento es bastante limitado, creo yo).

Pasamos el dia en Nikko y nos volvemos bastante pronto pues la ciudad no tiene el encanto de Kamakura. Es un poco estación de esqui en temporada baja; muchos establecimientos cerrados y poca gente.

Una vez en Tokio, pillamos hora punta. Todas las horas son punta en Tokio, un enjambre de gente continuo, un ir y venir permanente de gente que parece agradable y transparente. Nadie te mira. Yo miro a todos. Me doy cuenta de que es bastante agradable ser invisible cuando se es turista. Llamamos fisicamente la atención, somos muy distintas, pero no nos sentimos observadas. Lejos quedan aquellos dias en los que eché de menos cubrirme la cara en India para pasar desapercibida.

Damos una vuelta por Sinjuku. Vamos a comprar una batería para mi camara a un establecimiento gigantesco que indica nuestra Biblia la "Lonely Planet". No solo me compro la batería rápidamente y sin ningún problema, sino que me compro también una funda estupenda y preciosa para mi camara y me tengo que contener para no salir con cualquier otra cosa. El establecimiento es una especie de bazar de no sé cuantos pisos, lleno de aparatos y accesorios. Entre las letras, las luces y los sonidos varios anunciando suponemos que promociones varias, salimos de allí mareadas y solo con lo que habiamos ido a buscar; menos mal.

De vuelta al hotel, paramos en una tienda "multiple choice", que parece una especie de bazar chino. Despues descubrimos que tambien es un supermercado bastante grande; junto a pijamas de "Hello Kitty" y artículos de droguería llenos de pestañas postizas y pegatinas para las uñas, se unen sopas y disfraces. La oferta no tiene desperdicio, puedes salir con un disfraz de vaca o con el último tanga picoso, a la vez que te compras una sopa congelada de soba o siete kilos de arroz (aqui lo venden en tamaño familia numerosa más primos y amigos).

Cenamos sushi y hacemos unas fotos de "Toko by night" que incluyen un edificio entero de salas de Karaoke e iluminacion con miles de pantallas, y nos vamos a dormir.

A la manana siguiente y tras una pelea de Miss White, con la lavadora-secadora (ella es como Yumi y sus coladas viajeras. Gente que sabe viajar sin el baúl de la Piquer como yo. Aunque he mejorado mucho, que conste) nos vamos a la zona de edificios mas altos y modernos de Tokio. Subimos a una de las torres, que son dependencias del gobierno y que tiene unas vistas 360 grados de toda la ciudad. Las vistas son espectaculares, pero el monte Fuji se esconde tras una neblina que creemos durara poco. Nos tenemos que ir, perdemos el tren.

A la vuelta fotografio algunas cosas curiosas de la ciudad: innumerables maquinas de vending proliferan por todas partes para quitar la sed o el sueno a 12 millones de habitantes. Hileras de metal articulado aparecen como nuevos habitantes animados de un paisaje urbano hiperpoblado.
Nos chocan los carteles de "No fumar en la calle" o "Prohibido fumar mientras anda". Existen puntos de fumador para ello y curiosamente se fuma bastante.

Cogemos rapidamente las maletas y nos vamos a la estación, apuramos como en España, llegando 5 minutos antes de que salga el shinkansen (antes tren bala) de la estación de Tokio. Tenemos que hacer transbordo en Nagoya y coger otro tren hasta Takayama.

El viaje transcurre plácidamente, pero a mitad de camino nos entra hambre y decidimos probar las cajas de comida que venden en el carrito del tren; nos encantan las cajas de comida, son preciosas. Nunca hemos sabido lo que hay dentro, pero hoy lo vamos a probar. En esas estamos investigando las mil cositas que hay dentro de la caja compartimentada, como si fueran ventanas de un calendario de adviento con cada chocolatina en su día, cuando oimos anunciar algo. Nos preguntamos si sera Nagoya; "Nagoya????" preguntamos a la de al lado. Y salimos pitando dejando la mitad de la caja.

En Nagoya buscamos un café para tomar algo dulce y cambiar a un sabor mas familiar. He de decir que todos los días he tomado un café estupendo en Japon. Es caro, pero bueno. Lo curioso es que se puede elegir entre "Cafe au lait", " Cafe latte", "Coffe milk". Todavía no sé cual es la diferencia, yo siempre pensé que era lo mismo en otro idioma...

Cogemos el siguiente tren. Tenemos un "momento-baño-sideral", un baño que parece una máquina de teletransporte. El baño del tren se trata de un baño enorme con una compuerta redonda que se abre y cierra pulsando un boton, como la nave nodriza de "V". La cadena se tira poniendo la mano en un sensor y las puertas del resto del tren tocando con un dedo. Los baños en Japon son para hacer un post monográfico; la letrina tradicional ha sido sustituida por un sinfin de modelos a cada cual mas sofisticados, que tienen desde ducha para donde quieras - un dibujo te señala el lugar del cuerpo- hasta calefacción en la taza. El señor Roca es el senor Toto aquí en Japon. Pero es un señor muy sofisticado cuando quiere.

El tren avanza por entre montañas. El paisaje empieza a cambiar y entramos en un valle lleno de árboles. Nada mas salir notamos el aire serrano y nos invade inmediatamente una sensación de paz.

Continuara...

En el proximo post:vivir en un Ryokan, máximo esplendor culinario, conociendo a una Geisha y experiencia sísmica.

Haiku del dia

Ruidos lejanos
el silencio se acerca
por las montanas

Tags: viajes, japon

servido por Honey 5 comentarios compártelo

5 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Miss Calamar

Miss Calamar dijo

Me muero de envidia. Con lo que me gusta a mí hacer fotos en baños, me habría vuelto loca! Ayyyy mi pequeña Honey Murakami, qué bien cuentas todo!
Besitos, guapa.

26 Marzo 2007 | 03:33 PM

lamazmorradelandroide

lamazmorradelandroide dijo

Me ha encantado lo del señor Tata, fantástico!!!

Te esperamos!!!

Fuerza y honor.

26 Marzo 2007 | 03:37 PM

Honey

Honey dijo

Gracias guapos, ahora me voy al hotel, que mi Blanqui debe de llevar dos horas durmiendo y manana me tumba!.
Pero me he puesto al dia, por fin!!

Besitos,

26 Marzo 2007 | 03:55 PM

davichof

davichof dijo

Es increible lo rapido que hacemos un lugar nuestro, jajaja dices que con dos o tres dias te has hecho a Tokio, y yo llevo aqui tres semanas y parece que llevo toda la vida jajajaja, el sitio donde hacer la compra, el pub donde tomar algo, encontrarse con la gente...me ha encantado eso de adaptarse a una piedra.

Las fotos geniales, ese Tokio nocturno que ya es un icono a la inversa para los occidentales (aveces pienso que la cosa viene de la peli de Blade Runner), en serio hay un edificio entero para karaoke? :). Lo de no fumar nada mas que en determinados puntos por la calle me ha dejado de piedra (tienes razon en lo que fuman como chimeneas), que curiosas las cajas de comida y el water ni te cuento. La gran revolucion de los wateres se va a producir cuando inventen algo para que puedas apoyar bien los brazos cuando estas en la taza leyendo, jajajaja

un abrazote y continuo...

7 Abril 2007 | 07:09 PM

Honey

Honey dijo

Menuda sesión...Davichof. Adaptarse a una piedra es...ser musgo o liken, no?. Seamos líkenes!

10 Abril 2007 | 08:43 PM

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Señorita Honeychurch

madrid, España
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Soy la versión madrileña de Lucy Honeychurch, desde mi ventana veo un cuidado jardín, transito por las calles más exclusivas de mi ciudad y llevo una existencia "comme il faut"; trabajo en un lugar respetable, visto de forma respetable, pero...me "aburre" tanta contención: me rebelaré algún día?

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