Crónicas marcianas
No, no me refiero al famoso programa de Sardá.
Quiero hacer referencia a la reunión de marcianos que tuvo lugar ayer en los madriles.
Nerviosa, estaba nerviosa ante el gran acontecimiento. Por fin, iba a poder conocer a mi querido Laluz, un ternerito de una sola cabeza, con quien me quedé con ganas de tomar un rooibos durante horas.
María, brisa fresca de primavera, iba a confirmar la alegría que desprende tras el teclado, el viento gaditano de su alma y el horizonte lejano de su mirada inteligente y sus ojos de mar.
Y Nick Furia, es auténticamente Nick Furia. Los comics deberían basarse en él, es la reencarnación de no sé que superhéroe que no conozco.Fijo que no lo conozco. Pero da igual, me lo imagino y punto. Con intuirlo basta. La pasión la pone él.
Quedamos por mi territorio, ejercí de anfitriona como mejor pude improvisar, poniéndoles a prueba en cada parada. Que si unas hormiguitas ricas ricas, que si setas alucinógeneas, que si pamplinas, que si música celestial para oídos taponados por tostas y vinos, que si mi templo de jazz, que si buscar a Jean Reno como si fuese Wally...
Y lo superaron todo, todo. Me los quedo, los compro, los secuestro!!
Hasta conocieron al personaje favorito de Maite: el famoso saxofonista!!!
Y hoy estoy arrastrada, como una piltrafilla encantada contenta. Cada dos minutos me encuentro sonriendo delante del teclado con mi resacón.
Me voy a mis bailes desintoxicantes y aquí estoy a altas horas intentando escribir un post que me está saliendo de pena, pero que mañana caduca.
Y en mi mente ronda la pregunta de qué tenemos en común y el milagro de conocernos por un invento que ha hecho posible que cuatro locos sin profesión, sin espacio y sin tiempo se estén tomando una copa mecida por música de jazz.
MENUDO INVENTO!

maria dijo
Pues sí, menudo y bonito invento.
Buenos días, encanto.
:)
25 Enero 2007 | 09:16 AM