City Tales

Voy a aquella tienda de modas que siempre me saca de apuros, en bodas, bautizos y comuniones. Esa tienda a la antigüa, donde me entretengo charlando con la dependienta que se enrolla y enrolla con mucha gracia, una señora cincuentona muy arregladita. Siempre me atiende la última, para tener a alguien con quien hablar mientras atiende a docenas de señoras a las que les dice lo bien que le quedan sus modelitos.
Casi nunca me llevo nada. Le digo que es muy cara, que ya volveré en las rebajas. Se lo toma con fair play, como reconociendo lo que digo, como queriendo hacerme un descuento anticipado. Pero, en realidad, se ha convertido en mi proveedora oficial. Lo nuestro es una relación formal, una relación de largo plazo.
Ayer fue uno de esos días. Cuando ya iba a cerrar, mi amiga coyuntural, toda arregladita, redondita, oliendo a perfume Poison, me suelta:
- "bueno, me voy que he quedado con mi novio"
- "sí, el Dr. House"
(yo desorientada...ya no sé si su novio es médico, si su novio es cojo, etc.)
- " sí, y después he quedado con mi amiga Eva H"
(ya le pillo el punto y sonrio la broma)
- "Pues ya que soñar el gratis, podías haberte buscado otro!" le digo.
Nos reimos un rato. Baja la persiana y echa el candado dispuesta a enarbolar el mando a distancia cual cetro de reina absolutista obligando al lacayo House a besarle los pies.
Historia basada en un hecho real en Coruña protagonizado por mi amiga I

srta desconocida dijo
es el humor gallego, irónico y con retranca jajajaja
bicos
28 Diciembre 2006 | 12:00 AM