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La Coctelera

Señorita Honeychurch

Como alguien que toca el piano con tanta pasión puede llevar una vida tan monótona (reverendo Beebe en "A room with a view")

24 Diciembre 2006

Plataforma

Ayer, venciendo la resaca, entre cabezada y cabezada fui al teatro Bellas Artes. Obra de teatro: Plataforma. Texto: Michel Houellebecq. Dirección: Calixto Bieito. Papel protagonista: Juan Echanove.

Obra polémica, sin piedad, desgarrada y cruda. Punto de vista absolutamente masculino. Montaje espectacular. Un todo muy arriesgado.

Acabo sentada al lado de mi padre. Comienza el espectáculo (diría "se abre el telón", pero no había telón, así que esa bonita frase hecha no se puede usar). Estamos en un peep show, una sucesión de cabinas con películas porno se sitúan en fila india, mientras personajes anónimos muestran sus cogotes simbolizando a cualquier espectador, cualquier consumidor de sexo barato. Le digo a mi padre " vaya, parece una obra ideal para ver con tu padre", mientras un trío se lo hace en la primera pantalla, un polla-man es succionado por una rubia neumática en la segunda y un "adivina qué" se asoma por la tercera, mientras una muñeca hinchable aparece sentada en un piano de cola. Nos reímos y nos sumergimos en la obra.

No seguiré destripando el contenido de la misma, por si os acercáis a verla.

A la salida, compruebo que le ha gustado mucho más a los hombres que a las mujeres. Nosotras salimos asqueadas, deprimidas, con un halo de amargura por tener que compartir existencia más que cercana con algunos de los personajes repugnantes y tristemente vulgares que aparecen en la obra.

Ellos, se identifican más con los cerdos, como si estuvieran en contención permanente para no verse transformados en uno de ellos. Como en una lucha constante de la razón contra el cuerpo, contra el gen traicionero implantado desde el principio de los tiempos que busca una vagina donde procrear. Nosotras odiamos sentirnos materia superflua a ella. Sentimos el peso de los años en lucha por la dignidad, por el cerebro, por los sentimientos, por alejarnos de ser un recipiente, un florero, por ser un simple aparato de placer.

Por eso salimos deprimidas, se nos muestra un grupo de personajes masculinos que nos dan mucho asco, mentalmente, físicamente. Son descreídos, sin sentimientos, a la par que feos, gordos, sudorosos y sucios. Asimilan la felicidad con un coño tailandés.
Sentimos el peso de nuestra evolución, y el peso de la falta de evolución de la suya. Personajes de éstos se encuentran todos los días; en los trabajos, en los aviones, en los hoteles y supongo que en gran medida en los burdeles.

Solo he estado una vez en Bangkok, lo odié. Cierto es que venía de Birmania, donde el budismo lo impregnaba todo, donde sentí una paz difícil de explicar, máxime viniendo de un país vulnerador de los derechos humanos. Odié Bangkok decía, por lo crudo, por la sensación de prostíbulo gigante. No podía respirar, un aire pre-monzónico invadía cada gota que necesitaba para mis pulmones asmáticos. Un ambiente enrarecido y obsceno invadía cada espacio llegando hasta mi hotel; americanos maduros, restos de colección de la guerra de Camboya, se paseaban de la mano con niñas tailandesas dispuestas a darles mil placeres por un puñado de dólares y unas cervezas.
De repente, me encontré con esos tipos en el teatro, y no pude evitar la repugnancia, la arcada y el asco. Tampoco pude evitar la preocupación y una cierta depresión, al pensar que eso sea un sueño sin realizar de muchos hombres sin cojones para hacerlo. Espero que no. Quiero tener esperanza en la razón de un género que de momento me ha dado más disgustos que alegrías. De un género que le falta encontrar su nuevo espacio, su nueva evolución para ubicarse a nuestro ladito, para que nos queramos, nos entendamos y nos hagamos felices los unos a los otros.

Como una muñeca hinchable que cobra vida, salí vapuleada, deprimida con sensación de que a nadie le importa escuchar nuestra voz, ni nuestros pensamientos.

Por favor, hombres, decidme que me equivoco.

PD: La obra se desarrolla en Tailandia, en un hotel cualquiera de esos del “turismo sexual”. Me levanto esta mañana, pongo el canal viajar, y como una premonición me aparece un reportaje de hoteles en Tailandia. Lo echo un vistazo mientras escribo este post.

servido por Honey 15 comentarios compártelo

15 comentarios · Escribe aquí tu comentario

laluzenmi

laluzenmi dijo

impresionante post honey. ahora estoy rodeado por los indios y no puedo comentar como es debido, pero buf...
lo que más me ha gustado ha sido tu transición de la birmania budista al bangkok premonzónico e irrespirable.
ventolín seré para ti, jajajajaj, your bodyguard forever...
ya hablaremos.

24 Diciembre 2006 | 01:38 PM

Nick Furia

Nick Furia dijo

Te equivocas, hay gente por ahí que AÚN merece la pena, y lo digo escuchando Bitter Wine de Bon Jovi.

Fuerza y honor.

24 Diciembre 2006 | 02:02 PM

Pablo

Pablo dijo

También he visto la obra. E incluso me he leído tres novelas de Houellebecq. La verdad es que yo no salí reconfortado en plan "machote", faltaría más. Nada hay en esa obra de lo que un hombre (y una mujer) pueda estar orgulloso, y en fin, eso es lo principal. Pero... a mi me encantó: tanto la adaptación como el reparto.
Es necesario admitir la miseria del género humano, negarla, es ser aún más partícipe (malditos clichés. Odio esta frase que acabo de escribir.) Plataforma muestra lo macabro. Lo duro. Lo que no queremos mirar.
Te animaría para que leyeras "Partículas elementales" (o su adaptación al cine, estrenada hace poco, y del mismo autor). O quizá, a otro un poco más suave y también francés: "Windows on the World" de Beigbeder.
Y respondiendo a tu pregunta final, sí, te equivocas. Para nada los hombres somos así (o eso espero). Pero... ¿es verdad eso de que a las mujeres os gustó menos que a los hombres? Nunca pensé que influyera el género a la hora de juzgar. Vaya...

24 Diciembre 2006 | 02:44 PM

Srta Honeychurch

Srta Honeychurch dijo

Laluz, querido, gracias ventolín mío, bodyguard de mi alma, espero impaciente.

Nick, welcome, bienvenue, wilkomen!. Es lo que necesitaba oir, simplemente, gracias por decirlo...y pensarlo, espero. Fuerza y honor!

Pablito, te haré caso, leeré los libros. No quería decir, que los hombres salieran reconfortados, pero sí que les gustó más, que a nosotras nos deprimió mucho el asunto así de crudo. Me alegro de que me equivoque. De todos modos, creo que este foro es una especie de selección natural de mentes pensantes y, en cierto modo, sensibles. Por eso lanzo la pregunta, porque quiero encontraros, saber que existís y que hay esperanza en el género humano. Muchos besos.

24 Diciembre 2006 | 03:33 PM

srta desconocida

srta desconocida dijo

Lo primero, que lo sepas, envidia, y de la mala por haber visto la obra. Entre Echanove, Bieito y obra de Houellebecq, eso, envidia gorda y asquerosa jejejeje
El ser humano puede ser despreciable, no dejamos de ser animales; unos más en el fondo que otros, pero repugnantes en cierta medida. Todos tenemos un punto de miseria personal. Por supuesto Houellebecq lo lleva al extremo, te coloca frente a frente con lo peor y no da concesiones.
Algunos superan (o superamos, también nosotras) con creces ese lado animal y rastrero, por suerte...
Feliz navidad!!

24 Diciembre 2006 | 03:34 PM

Srta Honeychurch

Srta Honeychurch dijo

Feliz navidad a tí también, srta desconocida. También sé que el lado animal y rastrero no es patrimonio de los tías, nosotras tenemos lo nuestro...Y todos hemos de superarlo. Un besote.

Pero que cultos sois todos!. Habéis leido todos al autor?. Con vosotros cerca, me voy a tener que poner las pilas, por fin!

24 Diciembre 2006 | 03:53 PM

Zarzu

Zarzu dijo

Yo no lo he leido y llevo años sin ir al teatro pero el tema me parece interesante de por si.
Por desgracia existen este tipo de sujetos y no son pocos, sin embargo creo totalmente injusta la generalización y una supuesta opresión colectiva mayoritaria que no nos deja liberarnos y convertirnos en sádicos salvajes.

Tampoco encuentro ninguna conexión con que el género masculino"necesite buscar su nuevo espacio". A ver si consigo explicarme, los energúmenos descritos no buscan espacios ni nada constructivo. Sin embargo hay una amplia mayoría de los hombres que deben construir un "nuevo espacio" pero eso no es una labor nuestra, más bien está en nosotros todos (hombres y mujeres)el llevarlo a cabo y conseguir un entendimiento en una situación novedosa de igualdad en los últimos 4.000 años (por decir algo).

Pero insisto en que creo que son dos temas diferentes. Dicho esto te deseo una Feliz Navidad Honey y te envio un beso caribeño.

24 Diciembre 2006 | 05:28 PM

albanta

albanta dijo

Me sumo a los elogios de laluzenmi y a la envidia cochina de la srta. desconocida por haber visto la obra. A mi me pilla un poco lejos. Ayer justamente vi una entrevista a Echanove sobre lo duro que le era interpretar ese papel y cómo acababa tras cada función.

Fantástico post. Seguiré por aquí :)

25 Diciembre 2006 | 01:02 PM

nachodigital

nachodigital dijo

Srta. Honeychurch, puedo decir que el asco en este caso no es patrimonio exclusivo de la mujer, puedo decirlo porque soy hombre, precisamente por ser hombre me espantaba y deprimía la idea de despojar de toda humanidad, de todo afecto, de toda hombría los, ya no deseos sino, apetitos de espantajos que pretenden pasarse por hombres, de hombres sin suficiente impulso para vivir, no el bastante para morir; creo recordar que en un momento puntual de la obra así lo expresa Michel literalmente.

La obra me gustó, sí, y lo hizo precisamente por la capacidad que tiene para transmitir, me recuerda la reacción que tuve al terminar “Escupiré sobre vuestra tumba” de Vian, mi primer impulso fue tirarlo a la basura, sentía verdaderas arcadas. Me gustó por la puesta en escena, recrear el texto de Houellebecq no es tarea fácil; me gustó por la credibilidad de Valerie, de Michel. El texto es franco, hosco, y en suma nos muestra el vacío que cada uno de los personajes lleva consigo y como, bajo esta premisa, se degrada el hombre en una ficción pavorosa.

Por cierto, una recomendación para compartir con tu padre, After Play, en el Teatro Español, a tener en muy en cuenta las obras que trae Teatre Lliure o, La isla del tesoro, próximamente en Abadía o, si me apuras algo de clásico, El curioso impertinente, por ejemplo.

Salud y vino

27 Diciembre 2006 | 12:22 PM

Srta Honeychurch

Srta Honeychurch dijo

Nachodigital, efectivamente, me gusta tu análisis. Me he dado una vuelta por tu blog y he visto mucho teatro, así que te voy a echar el lazo!.
Gracias por el comentario. Un abrazo.

27 Diciembre 2006 | 12:54 PM

Alicia

Alicia dijo

Ayer por la noche la fuí a ver, iba un poquito condicionada por tí, había leído tu post.
A mi es que a veces no me salen las palabras, vienen a mi mente en un torbellino y no les sé poner orden , pero me sale un buffffffff, Echanove genial
petonets

24 Febrero 2007 | 08:44 PM

Honey

Honey dijo

Sí verdad, sale un gran bufff?
Te gustó, o todavía no lo sabes?
Yo después del post me dí cuenta de que sí, de que me había gustado.
Es como comerse una fabada...digestión lenta.
Besotes, Ali.

25 Febrero 2007 | 03:53 AM

Ali

Ali dijo

Me gustó, me impactó, es cruda, real, y hace que se te remueva todo por dentro, si, es para digerirla poco a poco
petonets

25 Febrero 2007 | 12:26 PM

Honey

Honey dijo

Petonets Ali, y ya sabes una sal de frutas si la cosa no baja...

25 Febrero 2007 | 09:07 PM

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Señorita Honeychurch

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Soy la versión madrileña de Lucy Honeychurch, desde mi ventana veo un cuidado jardín, transito por las calles más exclusivas de mi ciudad y llevo una existencia "comme il faut"; trabajo en un lugar respetable, visto de forma respetable, pero...me "aburre" tanta contención: me rebelaré algún día?

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