Publicidad:
Terra
La Coctelera

Señorita Honeychurch

Como alguien que toca el piano con tanta pasión puede llevar una vida tan monótona (reverendo Beebe en "A room with a view")

11 Septiembre 2006

Un adiós gitano

Ultimos recuerdos gaditanos, última noche del anecdotario veraniego, último escrito para que no se olvide cuando todavía está reciente aunque el recuerdo se va marchitando y está dejando de ser fresco y luminoso.

Después de nuestra última cena marinera, nos vamos las supervivientes de la gran evasión hacia el norte a reposarla un poquito, a tomar nuestra última copita relajada, pausada, con mar al fondo y tejado de estrellas.
Esta vez exploramos un nuevo espacio, una casa alpina teletransportada a una playa, una casa alpina con sus maderas, las cornamentas de ciervo en la pared y sus retratos de montaña. Como si estuviera de oferta en internet, como comprada en el segunda mano, esta casa alpina hace las veces de chiringo marinero.
Hoy hay concierto gitano, flamenqueo verdadero, en la casa alpina, en el chiringo teletransportado.

Estan todos, estamos todos: ellos los protagonistas, hermanos, primos y amigos de Farruquito, con sus pelos largos, sus mejores galas y su mirada severa se preparan para su actuación. Alrededor, "las primas", gitanas con sus mejores galas, pintadas, repintadas como una falla, como un restaurante chino, como un graffiti chuequero, parecen travestis queriendo ser más mujer, más flamenca, más divina que la Jurado. Fuera de contexto, las había visto antes en el pueblo y no las había encontrado ubicación; repintadas, con perlas de plástico, pelo cardado y pechos de bandeja, no encontraba explicación a semejante look, no conseguía ubicar a esas "primas" hasta saber que eran "las primas" de las palmas, del ritmo, del acompañamiento gitano, del apoyo incondicional a sus hombres de pelo largo, rostro moreno y mirada arrogante. Hasta que empezó la primera canción y se oyó el traqueteo de palmas, su ubicación estereofónica y su mirada hipnotizada al frente, servicial, exclusiva sin perder la compostura; ni una cerveza, ni una copa, ni siquiera un refresco, perturbaron las palmas, de una actuación que también era la suya.

En primera fila, en una esquina, se hicieron hueco a culetazos "las chicas de oro", un elenco de mujeres en pandilla de avanzada edad que se corrían una juerga flamenca. La gordita salerosa, salía delante del escenario a marcarse un "dance" en cuanto su orondo cuerpo se lo pedía. Al lado la chica de oro, Sofía, muy mayor y muy fibrosa, vestía unos leggings ajustados con top corto superpuesto a otro más ajustado, daba palmas y movía su pelo rubio permanentado y sus gafas doradas de abuelita mientras se tomaba un cubata y fumaba como un carretero.
A su lado una panda de yonkis cuarentones, tomaban copas y bailaban con las maduras, medio de risa, medio de complicidad. Un guiri borracho, se deja llevar por el ritmo y sale también a la palestra, empuja a la gordita salerosa quien le pone en su sitio con su "pepe" que está en la retaguardia.

Pijas cursis se acercan al escenario, habitantes habituales de los sueños aparecen y desaparecen, un lobo solitario de La Línea se une a nuestra pandilla y nos ilustra sobre palmas, y fiestas populares.
Al fondo Paulina Rubio se asoma desde una pantalla plana conectada con la MTV.

Fuera hace fresco, dentro hace calor, vencemos el respeto que da el bailoteo con los que saben, con las primas, con su primo guapo y severo que se parece a Carmelo Gómez del brazo de su novia que solo toma Coca-cola, como buena gitana solo en fiestas, y pienso en la tradición del pañuelo y me pregunto si la de los pechos de bandeja pintada como una puerta será virgen y miro a Paulina y al ciervo y bailo flamenquito con las amigas y con el de la Línea y ,de repente, un gitanazo moreno moreno, renegrío, pelo largo, plante altivo, un aspecto de indio del sur, imponente, primo del primo, hermano o solo amigo del cantante aparece como de la nada. Toma mi mano, la levanta como un trofeo, como para que me de la vuelta y verme bien, como ganadora de su propio concurso "Miss chiringo alpino" me observa, me taladra con la mirada y como si de una ametralladora se tratase comienza con un sin fin de piropos concatenados, uno detrás de otro, mi amiga "la voladora" se escapa de semejante bochorno y se queda a unos metros para ver el espectáculo. Sus piropos, terminan cuando le digo que me voy, que me tengo que ir, pero dejan un broche de oro para el final, la frase del final del verano "un bezito, dame sólo un bezito", y acerca su boca a la mía que yo retiro " venga mujé, sólo un bezito de recuerdo del verano", y la vuelvo a retirar " puez zino, un piquito, mujé un bezito pá recuerdo del verano". Como si no tuviera suficiente recuerdo con ésto, con éste acoso y derribo en dos minutos, consigo soltarme y me voy, pero ya está hecha la frase del fin del verano, el broche de oro a ese recuerdo permanente de todos los días "el bezito del recuerdo del verano" que supuso cada baño, cada puesta de sol y cada concierto a la luz de la luna.

servido por Honey 5 comentarios compártelo

5 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Martu

Martu dijo

Vaya... y noz volvimoz a perdé otra nosshe interezante...
Muy bien ambientado Honey!
Má Bezitoz!

14 Septiembre 2006 | 03:27 PM

maria

maria dijo

Ay, qué descojone niña, con la miss chiringo alpino, con el bezito, con las chicas de oro... esas cosas sólo pasan por esos lares.
;)

28 Enero 2007 | 02:17 PM

Honey

Honey dijo

Desde luego...tú que conoces la zona, fijo que me entiendes, que yo lo sé.

29 Enero 2007 | 04:39 PM

VivaCai

VivaCai dijo

Solo una cateta egocentrica podria aunar gitano y andaluz, y andaluz y gitano. La gracia que tiene Cái más la quisiera el resto de España. Joderse!

26 Diciembre 2008 | 05:19 AM

Honey

Honey dijo

Estoy de acuerdo. Cadiz, tiene mucha gracia. A ver si pillas algo...

26 Diciembre 2008 | 11:44 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de Honey

Señorita Honeychurch

madrid, España
ver perfil »
contacto »
Soy la versión madrileña de Lucy Honeychurch, desde mi ventana veo un cuidado jardín, transito por las calles más exclusivas de mi ciudad y llevo una existencia "comme il faut"; trabajo en un lugar respetable, visto de forma respetable, pero...me "aburre" tanta contención: me rebelaré algún día?

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera