Sueños de verano

Llegué al verano con sueño, agotada, arrastrando mi cuerpo que ya no daba más de sí y me pasé el verano soñando.
Soñé durante el día y habité en los sueños por la noche. Mi soñar fue un deambular entre gentes maravillosas. Maravillosas por diferentes, por adorables en su diversidad y por intensas en sus distintos comportamientos.
Mi morada fue un devenir de almas, el hogar errante de amistades perdidas por el mapa, un compartir permanente de necesidades básicas en armonia.
Los sueños comenzaban con la despedida de Lorenzo; puestas de sol maravillosas daban comienzo al ritual, a la transformación en vampiros de la noche con preciosos colmillos, ojos de visión transfronteriza y oídos de largo alcance. Todos ellos en máxima alerta dieron lugar al conocimiento de personajes inauditos, habitantes de los sueños más hilarantes y más poéticos.
Estaban todos; el líder espiritual, “el pájaro”, ser con cuerpo de rayas, voz afónica, pelo revuelto y culillo escapista, broche final de todos los conciertos, alentaba al desenfreno, al no parar, al eterno baile y cante de madrugada; “lobezno” con sus manos de sartén producía mágicamente delicias que nos hacían levitar y mantener nuestros cuerpecillos en pie para tan largas veladas, aderezaba sus platos con amor y por ello nos hacía suspirar a todas por la cercanía de ese pelo rizado y esos ojos misteriosos; la banda sonora de los sueños la ponía “el chivo bailón”, serio y despeinado detrás de su música, desgarbado, larguirucho y rítmico cuando le daba por mover su cuerpecillo flaco y moreno; “Chupito”, la camarera con más garbo del planeta deambulaba como loca por el local con delicias en la mano antes de ser solicitadas y con su look de chico de barrio de las afueras; “la pareja de Mattel”, compuesta de rubia teutona que resultó ser andaluza y morenazo barbudo que desgraciadamente, resultó ser de ella...; “pelo pá tras y su chorba” que pasó de pijo andaluz a colega de Bilbao; “Mr Potato” y su troupe de Linares; “Conan el rasta” con su torso al que saldrán ampollas cuando comience la temporada de invierto y tenga que cubrir con su armadura; la tribu imposible de "Los Capotas", seres largiruchos con capotas de bebé con espejuelos sobre sus cabezas; escultores con pelo de Charlie Rivel y falda; "Flash Gordon" y las gafas de su abuelo; flamencos, flamencas, “comparsas de pelo largo y cuerpos atléticos”, brasileños emuladores de “Carlinhos”; presentadores de televisión, cantantes descarados, músicos divinos, “Bellos Púbicos” y “Yonkis Vigorosos”; "El sabio Rosendo" con el que casi emparentamos y su amigo "Lola Flores"; la "Pareja de Hecho" de músicos de Madrid peinando canas; Hevillanos perezosos amantes de Los Morancos; bebés desorientados; lentejuelas, pareos, piercings y tatuajes.
Estaban todos y todo, estaban todos para soñar para reir, para cantar, para recordar cada noche, cada día, cada momento como una paréntesis exquisito en un mundo onírico y maravilloso que hoy parece que nunca existió, que nunca fue real. Esta noche cuando cierre los ojos e intente ver las estrellas, espero verlos a todos, os venís conmigo?

la amiga de brillan dijo
jajaja...pobre walter...por ser tan grosero se ha quedado sin su mención...asi aprenderá para el año que viene!
5 Septiembre 2006 | 07:34 PM