Y soñé...
Ayer tuve un sueño extraño, agitado, dulce y muy marciano.
Estaba yo en algún lugar de mi ciudad, que se había convertido en Gotham; todo lúgubre, sucio, de aire fabril, con habitantes lúgubres, oscuros, con cara de pocos amigos. Andaba yo en un bar de la ciudad de Gotham tomando una cerveza, en un concierto de personajes extraños, como en un espectáculo del señor Java the Hutt, contemplando veleidades de la naturaleza. Un aire espeso e irrespirable lo invadía todo. Los habituales del antro, seres mutantes vestidos de negro, gritaban sudorosos moviendo sus tentáculos al son de la polimórfica banda. Todos redondamente calvos, todos iguales, todos de negro. De repente, un individuo con pelo se acerca a mí y me persigue, me extraña su apariencia diferente. En un segundo da un giro, y de espaldas lleva una careta con la misma cara que inunda el local, como si un estado de mutación general invadiese el ambiente y el primer estadio fuese el de semejante individuo con careta perforadora de atrás a delante.
Despavorida ante semejante persecución, corro enloquecida lejos de ese lugar, parece imposible avanzar, pero de repente en un abrir y cerrar de ojos veo una luz.
Y huyendo del negro y la oscuridad, seguí la luz. De pronto los tonos sombríos fueron desapareciendo para dar paso a la claridad y al color. Me encontre en mi bar fetiche, con oxigeno limpio y luces de colores.
Todo el mundo sonreía y todo el mundo era diferente. Mis compañeros de baile bailaban una coreografía tipo Bollywood al son de una música celestial para mis oídos.
De pronto, cuando me parecía estar en el cielo, un ángel alto fuerte y rubio me acaricia la espalda. Por un momento siento que estoy dentro del sueño, percibo su existencia. Tiene unas alas hermosas, blancas y grandes y me envuelve en ellas. Son suaves y algodonosas, huelen a limpio. El ángel es hermoso y puro, suave y fuerte. Me eleva, me arrastra y me transporta volando a las nubes. Pide la bendición a sus padres, habitantes también de ese extraño lugar celestial. Una sonrisa lo dice todo.
Volamos, nos besamos en cada farola, conocimos nuestros rincones...sin espacio, sin tiempo, sin prisas, sin edad, sin letanía.
Ayer soñé que me salvaba un ángel...
Y desperté con plumas entre mis labios.

BuscandoUnNombre dijo
Srta Honeychurch:
No sé si es usted consciente de los avances que está realizando en estos últimos tiempos...pero si no lo eres, parate a pensar, mira, y date cuenta de todo lo que estás consiguiendo...y esto es sólo el principio!!
Enhorabuena, guapa!!
Un besazo
(Y para su amiga la rubia...es que no sabe que cada uno tenemos un don?...y no va a ser escribir bien el de todos!)
1 Agosto 2006 | 08:09 PM