En plan surfista

Pues sí, hoy me siento surfera, y es que después de elevarme y dejarme llevar por la última ola sin caer, sigo mirando al mar esperando la siguiente.
Esperemos que tampoco me ahogue, ni me sacuda la tabla en la cabeza, ni me pique un pez, porque cualquier cosa puede pasar...
Y aquí ando con el aire acondicionado cual aire marino, silla giratoria cual tabla de surf y oleadas laborales repentinas que me provocan vaivenes varios hasta la llegada de "la gran ola".
Ayer incluso sufrí una avalancha de hormigas voladoras. Como si estuviese a la intemperie, un ejército de hormigas me atacó por tierra y por aire mientras me peleaba a altas horas con el penúltimo documento. Al menos me dio una cierta sensación campestre, de vida más allá de estas cuatro paredes cuyos contornos trazo con mi cuerpo sin ni siquiera mirar.
Y aquí ando, con traje como neopreno, esperando que llegue esa ola que me permita recordar que estuve aquí, que cogí mi tabla y mi valor y surfee como loca esa avalancha de agua, como una campeona, manteniendo el equilibrio, echando mil sonrisas a mi alrededor saludando a la galería y llegando a la orilla para quitarme el traje picoso y dejar ver mi escultural cuerpo Danone.
En fin, habré de conseguir tener nietos para poder contárselo...

Rosario dijo
Sobre la cresta de la ola!!!
21 Junio 2006 | 12:28 AM