De orquídeas, arena y mar

Esta es la historia de una orquídea, bella, esbelta, cuajada de flores rosas, de un rosa intenso, aterciopelado, maduro.
Tan radiante que pese a orquídea desprendía un olor a jamín, azahar y naranja, delgada, delicada, vigorosa.
Esta es la historia de una orquídea regalo de un momento de amor, que se marchitó entre neones, papel y pantallas y nunca nadie la miró.
Ojalá te hubieses salido del tiesto!
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Quiero sentir la arena bajo mis pies descalzos, prensada,deshecha en granos, suave como la harina.
Quiero sentir el viento en mi piel, como una caricia que quita el pelo de mi rostro con un soplido.
Quiero sentir el agua en mi cuerpo, desvelando que existe cada rincón; y el calor del sol que lo templa y el sonido del mar y el olor a sal y a bienvenida, y el suspiro de sentirse y el honor de perderse en el horizonte.
(escrito la madrugada del domingo, desvelada, tras un fin de semana de horror en el que todo ha sido trabajo)

Clítoris dijo
Imperdonable mi despiste: te echo el lazo ya;).
Espero que descanses del fin de semana.
Estoy pensando regalar una orquídea semejante a ésa a un caballero. ¿Lo crees apropiado?
Un saludo:)
19 Junio 2006 | 12:23 PM