De Lima a Madrid
Ya estoy de vuelta, parece increible lo rápido que acontece y termina aquello en lo que tanto pensaste.
Lima nos recibió bien, quitándose su tradicional boina gris, recibiéndonos con sol y calor y un final de verano muy agradable. Tras una visita general a la ciudad pudimos comprobar algo de la buena cocina peruana - por fin- y constatar la existencia de las clases altas peruanas, iguales más o menos que las de todo el mundo, pero suponiendo un triste contraste con la realidad rural, mucho más pobre, colorida y agradable.
Tras un vuelo agotador llegamos a Madrid, de nuevo "al circuito de cross T4" que te absorbe como las arenas movedizas y te retiene hasta que consigues encontrar la salida del laberinto, custodiada por guerreros que piden tu salvoconducto que ya aparece cual pergamino egipcio de tanto usarlo (como el amor de Rocío Jurado)
Y aquí estoy, tras una sesión de lavadoras y un buen estiramiento en mi cama de dos metros - por fin, he dejado de verme los pies mientras duermo...- de nuevo frente al ordenador en un trabajo que me llena poco, me interesa cada vez menos pero que me da bien de comer. Y ya estoy pensando en el siguiente viaje, soñando con perderme de nuevo, con aprender de nuevo, con desvariar de nuevo, con sorprenderme de nuevo...
Todo parece limpio, todo parece gris, todos parecen altos, todo parece seco...y ya echo de menos el verde y las nubes entre las montañas y el color de las ropas y la piedra y las botas de montaña y el chubasquero y la extraña sensación de embriaguez de las alturas y la luz cegadora y la dulzura en la expresión y ....me tendré que tomar un buen vinito con unas tapillas y ...darme al baile!
Hasta pronto Perú!

locaporlaluna dijo
Estimada Señorita, aunque cueste el retorno a la vida cotidiana, usted ha sido una privilegiada. En cuestión de viajes sí creo que es mejor extrañar un poquito aquello que no haber podido conocerlo.
Hermosas fotografías, con los colores del amor
31 Marzo 2006 | 04:48 AM